
Médicos, enfermeras y cuidadores paliativos han identificado patrones comunes en los arrepentimientos que muchas personas expresan al final de sus vidas.
Según especialistas citados por BioBioChile, en esa etapa casi nadie centra sus últimos balances en el dinero, el estatus o los bienes materiales.
Los lamentos más frecuentes apuntan a haber pasado poco tiempo con seres queridos, haber trabajado demasiado o haber dejado que el miedo guiara decisiones importantes.
La doctora Shoshana Ungerleider, especialista en medicina interna, sostiene que estar cerca de la muerte empuja a muchas personas a valorar con más fuerza el presente.
Entre las frases que más se repiten aparece el deseo de haber vivido una vida más fiel a uno mismo, en lugar de seguir expectativas externas o caminos impuestos por otros.
También se repite el arrepentimiento por no expresar sentimientos, no pedir perdón o no decir con más frecuencia palabras importantes a familiares y amigos.
Los especialistas plantean que reflexionar sobre la muerte no debe verse como algo oscuro, sino como una forma de vivir con más propósito y priorizar lo realmente importante.
Según especialistas citados por BioBioChile, en esa etapa casi nadie centra sus últimos balances en el dinero, el estatus o los bienes materiales.
Los lamentos más frecuentes apuntan a haber pasado poco tiempo con seres queridos, haber trabajado demasiado o haber dejado que el miedo guiara decisiones importantes.
La doctora Shoshana Ungerleider, especialista en medicina interna, sostiene que estar cerca de la muerte empuja a muchas personas a valorar con más fuerza el presente.
Entre las frases que más se repiten aparece el deseo de haber vivido una vida más fiel a uno mismo, en lugar de seguir expectativas externas o caminos impuestos por otros.
También se repite el arrepentimiento por no expresar sentimientos, no pedir perdón o no decir con más frecuencia palabras importantes a familiares y amigos.
Los especialistas plantean que reflexionar sobre la muerte no debe verse como algo oscuro, sino como una forma de vivir con más propósito y priorizar lo realmente importante.


