
Con la llegada del frío y la cercanía del invierno, muchos comienzan a prepararse para la temporada de nieve en Chile.
El inicio oficial no tiene una fecha única, ya que depende directamente de las condiciones climáticas, especialmente de las lluvias y las bajas temperaturas en la cordillera.
De acuerdo con la información turística disponible, los primeros centros de esquí suelen abrir entre finales de mayo y comienzos de junio. En algunas zonas del sur del país, la temporada puede extenderse hasta septiembre e incluso octubre.
Cerca de Santiago destacan centros como Valle Nevado, La Parva, El Colorado y Farellones, ubicados a menos de dos horas de la capital. En estos lugares se puede practicar esquí, snowboard, tomar clases, disfrutar de parques de nieve y acceder a vistas cordilleranas.
Otro punto clásico es Portillo, ubicado a cerca de dos horas y media de Santiago. Es considerado el centro de esquí más antiguo de Sudamérica y cuenta con alojamientos con vista a la Laguna del Inca, además de restaurantes y distintas alternativas para visitantes.
Más al sur, en la región de Ñuble, aparece Nevados de Chillán, uno de los centros más reconocidos del país. Cuenta con 20 pistas, 13 andariveles y opciones de alojamiento como hoteles, departamentos y zonas habilitadas para camping.
En el sector de Valle Las Trancas también existen alternativas para quienes no practican esquí o snowboard, como miradores naturales, termas, caminatas y espacios para disfrutar la nieve en familia.
En La Araucanía destaca Corralco, ubicado en plena Reserva Nacional Malalcahuello, con zonas para esquí, snowboard, freeride, freestyle y actividades familiares como caminatas con raquetas de nieve.
En la región de Los Lagos, el Centro de Ski Volcán Osorno también aparece como una alternativa importante. Ubicado en el Parque Nacional Vicente Pérez Rosales, cerca del Lago Llanquihue, permite practicar deportes de nieve, usar trineos, subir en andariveles panorámicos y disfrutar del paisaje del sur de Chile.


