
Una azafata neerlandesa fue hospitalizada en Ámsterdam con síntomas leves y permanece aislada por un posible caso de hantavirus, en medio de la investigación internacional por el brote vinculado al crucero MV Hondius.
De confirmarse, sería el primer caso no directamente relacionado con el buque, ya que la trabajadora aérea habría tenido contacto con una mujer neerlandesa enferma en Johannesburgo, Sudáfrica. La pasajera había viajado desde Santa Elena tras dejar el crucero y murió un día después.
La Organización Mundial de la Salud está rastreando a cerca de 80 personas que viajaron en el mismo avión que la afectada, además de unas 30 personas que descendieron durante una escala en Santa Elena.
Hasta ahora, los posibles contagios asociados al brote llegan a nueve, de los cuales cinco han sido confirmados mediante análisis de laboratorio.
El crucero MV Hondius, operado por la empresa neerlandesa Oceanwide Expeditions, salió desde Ushuaia, Argentina, con 147 personas a bordo, entre pasajeros y tripulantes. Durante su recorrido pasó por la Antártida, Georgia del Sur, Nightingale, Tristán da Cunha, Santa Elena y Ascensión.
El primer caso vinculado a la crisis fue el de un hombre que murió a bordo el 11 de abril. Su esposa también presentó síntomas, fue trasladada a Johannesburgo y falleció el 26 de abril. Posteriormente, una prueba PCR confirmó que tenía hantavirus.
También se han reportado otros casos sospechosos y confirmados entre pasajeros y personal del crucero, incluyendo personas evacuadas a Países Bajos, Sudáfrica, Suiza y Singapur.
El brote correspondería a la variante Andes del hantavirus, la única con contagio documentado entre humanos por contacto estrecho, aunque no se considera de alta capacidad de transmisión por esta vía.


