
El Ministerio de Obras Públicas inició un nuevo proceso de licitación para conservar y recuperar cerca de 15 mil kilómetros de caminos rurales en Chile, en medio de una crisis vial que ha generado reclamos desde distintas regiones del país.
La medida contempla contratos de conservación global, una modalidad que permite mantener rutas no concesionadas mediante trabajos periódicos de reparación, perfilado, bacheo, limpieza de fajas, reposición de señales y mejoramiento de carpetas de rodado.
El anuncio llega luego de meses de cuestionamientos por el deterioro de caminos rurales y secundarios, muchos de ellos fundamentales para el traslado de vecinos, estudiantes, trabajadores, productos agrícolas y servicios básicos.
En varias zonas, comunidades han denunciado abandono, dificultad para circular durante lluvias, daños en vehículos y problemas para acceder a centros urbanos, escuelas, recintos de salud y puntos de abastecimiento.
Desde el MOP, la licitación apunta a recuperar capacidad de mantención y entregar mayor continuidad a las intervenciones, especialmente en rutas que no forman parte de grandes autopistas, pero que cumplen un rol esencial para la conectividad territorial.
El desafío será ejecutar los contratos con rapidez y fiscalizar que las obras se concreten en terreno, considerando que el deterioro acumulado ya afecta la calidad de vida de miles de personas y también el funcionamiento de actividades productivas en zonas rurales.
Con esta medida, el Gobierno busca responder a una demanda creciente por caminos seguros, transitables y con mantención permanente, en un país donde la conectividad rural sigue siendo clave para reducir aislamiento y desigualdad territorial.


