
Grupo Falabella dio un nuevo paso para reorganizar su negocio inmobiliario ligado a centros comerciales, tras acordar el traspaso del control de seis activos a Mallplaza.
La operación considera activos valorizados en torno a US$200 millones, que pasarán a ser controlados y operados por la filial especializada en centros comerciales.
Los activos involucrados son Open Plaza Rancagua, Santa Julia en Viña del Mar y ubicaciones en Chillán, La Calera, Ovalle y Valdivia.
En conjunto, estos espacios suman cerca de 140 mil metros cuadrados de superficie arrendable y actualmente son gestionados por Falabella Inmobiliario.
Para concretar el proceso, Falabella y Mallplaza firmaron un memorándum de entendimiento no vinculante que contempla la creación de una sociedad conjunta donde se agruparán los seis activos.
Mallplaza ingresaría a esa sociedad mediante un aumento de capital y, una vez cerrada la operación, alcanzaría una participación de al menos 51%.
La compañía también aportaría recursos para financiar principalmente planes de crecimiento y transformación de los activos.
La operación aún está sujeta a un proceso de revisión o due diligence y a la posterior firma de contratos definitivos.
En paralelo, ambas compañías desarrollarán un nuevo proyecto en San Isidro, Lima, como parte de la estrategia de expansión del negocio.
La operación considera activos valorizados en torno a US$200 millones, que pasarán a ser controlados y operados por la filial especializada en centros comerciales.
Los activos involucrados son Open Plaza Rancagua, Santa Julia en Viña del Mar y ubicaciones en Chillán, La Calera, Ovalle y Valdivia.
En conjunto, estos espacios suman cerca de 140 mil metros cuadrados de superficie arrendable y actualmente son gestionados por Falabella Inmobiliario.
Para concretar el proceso, Falabella y Mallplaza firmaron un memorándum de entendimiento no vinculante que contempla la creación de una sociedad conjunta donde se agruparán los seis activos.
Mallplaza ingresaría a esa sociedad mediante un aumento de capital y, una vez cerrada la operación, alcanzaría una participación de al menos 51%.
La compañía también aportaría recursos para financiar principalmente planes de crecimiento y transformación de los activos.
La operación aún está sujeta a un proceso de revisión o due diligence y a la posterior firma de contratos definitivos.
En paralelo, ambas compañías desarrollarán un nuevo proyecto en San Isidro, Lima, como parte de la estrategia de expansión del negocio.


