
Las nevadas de las últimas semanas cambiaron el ánimo de los principales centros de esquí de la zona central.
Después de un inicio marcado por retrasos, aperturas parciales y uso intensivo de nieve fabricada, las bajas temperaturas permitieron mejorar las condiciones de operación.
Valle Nevado, La Parva y El Colorado ya proyectan extender sus temporadas hasta octubre, dependiendo del clima y la demanda de visitantes.
La excepción es Portillo, que enfrenta restricciones de acceso por su camino y acusa un impacto relevante en su actividad turística.
En Valle Nevado, las condiciones actuales permiten proyectar funcionamiento hasta el 18 de octubre.
El centro acumula más de 5,15 metros de nieve y registra más de 160 mil visitantes durante sus primeros 60 días de operación.
Su gerenta general, Dominique Rudloff, afirmó que el recinto vive una gran temporada, con más de 3 mil visitantes diarios y una ocupación hotelera superior al 95%.
La Parva también mira con optimismo las semanas que restan.
El centro registra cerca de cuatro metros de nieve acumulada, más de 65 mil visitantes y una afluencia superior a 2.500 personas diarias.
Además, evalúa mantenerse operativo hasta el 18 de octubre y puso en marcha el nuevo andarivel El Paso, proyecto con una inversión de US$1,3 millones.
En El Colorado, el balance también mejoró tras un comienzo más lento.
El centro prevé extender su funcionamiento al menos hasta el 12 de octubre, aprovechando el fin de semana largo de esa fecha.
Farellones, en tanto, podría continuar operando durante todo septiembre.
La demanda internacional también ayuda a sostener la temporada, especialmente por la presencia de visitantes brasileños en centros como El Colorado, Valle Nevado y La Parva.
El panorama es distinto para Ski Portillo, cuyo acceso se mantiene afectado desde el 14 de julio por restricciones asociadas al riesgo de avalanchas.
Una declaración pública de gremios turísticos sostuvo que la situación afecta no solo al centro, sino también a empresas de transporte, gastronomía, comercio, operadores turísticos y proveedores.
Según ese documento, Portillo estima una caída cercana a un tercio de sus ventas respecto de una temporada normal y más de 1.600 turistas extranjeros menos al mes.
Los gremios también advirtieron que más de 500 puestos de trabajo estarían en riesgo, especialmente empleos estacionales vinculados al turismo de invierno.
Las organizaciones reconocen que la seguridad debe ser prioritaria, pero pidieron conocer los informes técnicos que respaldan las restricciones de tránsito.
Después de un inicio marcado por retrasos, aperturas parciales y uso intensivo de nieve fabricada, las bajas temperaturas permitieron mejorar las condiciones de operación.
Valle Nevado, La Parva y El Colorado ya proyectan extender sus temporadas hasta octubre, dependiendo del clima y la demanda de visitantes.
La excepción es Portillo, que enfrenta restricciones de acceso por su camino y acusa un impacto relevante en su actividad turística.
En Valle Nevado, las condiciones actuales permiten proyectar funcionamiento hasta el 18 de octubre.
El centro acumula más de 5,15 metros de nieve y registra más de 160 mil visitantes durante sus primeros 60 días de operación.
Su gerenta general, Dominique Rudloff, afirmó que el recinto vive una gran temporada, con más de 3 mil visitantes diarios y una ocupación hotelera superior al 95%.
La Parva también mira con optimismo las semanas que restan.
El centro registra cerca de cuatro metros de nieve acumulada, más de 65 mil visitantes y una afluencia superior a 2.500 personas diarias.
Además, evalúa mantenerse operativo hasta el 18 de octubre y puso en marcha el nuevo andarivel El Paso, proyecto con una inversión de US$1,3 millones.
En El Colorado, el balance también mejoró tras un comienzo más lento.
El centro prevé extender su funcionamiento al menos hasta el 12 de octubre, aprovechando el fin de semana largo de esa fecha.
Farellones, en tanto, podría continuar operando durante todo septiembre.
La demanda internacional también ayuda a sostener la temporada, especialmente por la presencia de visitantes brasileños en centros como El Colorado, Valle Nevado y La Parva.
El panorama es distinto para Ski Portillo, cuyo acceso se mantiene afectado desde el 14 de julio por restricciones asociadas al riesgo de avalanchas.
Una declaración pública de gremios turísticos sostuvo que la situación afecta no solo al centro, sino también a empresas de transporte, gastronomía, comercio, operadores turísticos y proveedores.
Según ese documento, Portillo estima una caída cercana a un tercio de sus ventas respecto de una temporada normal y más de 1.600 turistas extranjeros menos al mes.
Los gremios también advirtieron que más de 500 puestos de trabajo estarían en riesgo, especialmente empleos estacionales vinculados al turismo de invierno.
Las organizaciones reconocen que la seguridad debe ser prioritaria, pero pidieron conocer los informes técnicos que respaldan las restricciones de tránsito.


