
El alza de los combustibles volvio a instalarse como uno de los factores que presionan la economia chilena en medio del conflicto en Medio Oriente.
La guerra iniciada tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Iran cumple seis meses esta semana y ha impactado el precio internacional del petroleo.
Chile, al ser un pais importador de combustibles, ha sentido con fuerza el aumento de costos asociado a las interrupciones y tensiones en el estrecho de Ormuz.
El efecto mas visible para los hogares llego a fines de marzo, cuando el traspaso de precios internacionales a nivel local produjo fuertes incrementos en gasolinas y diesel.
Ese episodio fue denominado bencinazo y marco un punto de quiebre para las expectativas de consumidores y empresas.
Segun economistas, el aumento no solo encarecio llenar el estanque, sino que tambien redujo el ingreso disponible de las familias para otros gastos.
El golpe ocurrio en un momento de debilidad economica, con dos trimestres consecutivos de caida del PIB y una economia ubicada en terreno de recesion tecnica.
El Banco Central informo que el PIB retrocedio 0,2% interanual en el segundo trimestre, mientras el dato del primer trimestre fue revisado a una baja de 0,3%.
En materia inflacionaria, especialistas estiman que gasolina y diesel explican cerca de una cuarta parte de la inflacion acumulada durante 2026 hasta julio.
El IPC tuvo fuertes avances en marzo y abril, con efectos directos e indirectos sobre precios, costos y obligaciones indexadas a la UF.
Empresas tambien han reportado mayores costos por combustibles, transporte e insumos, en un contexto de demanda mas debil y consumidores mas cautelosos.
El debate sigue abierto porque Enap informo nuevas alzas para gasolinas y diesel, mientras persiste una brecha entre precios locales y referencias internacionales.
La guerra iniciada tras los bombardeos de Estados Unidos e Israel a Iran cumple seis meses esta semana y ha impactado el precio internacional del petroleo.
Chile, al ser un pais importador de combustibles, ha sentido con fuerza el aumento de costos asociado a las interrupciones y tensiones en el estrecho de Ormuz.
El efecto mas visible para los hogares llego a fines de marzo, cuando el traspaso de precios internacionales a nivel local produjo fuertes incrementos en gasolinas y diesel.
Ese episodio fue denominado bencinazo y marco un punto de quiebre para las expectativas de consumidores y empresas.
Segun economistas, el aumento no solo encarecio llenar el estanque, sino que tambien redujo el ingreso disponible de las familias para otros gastos.
El golpe ocurrio en un momento de debilidad economica, con dos trimestres consecutivos de caida del PIB y una economia ubicada en terreno de recesion tecnica.
El Banco Central informo que el PIB retrocedio 0,2% interanual en el segundo trimestre, mientras el dato del primer trimestre fue revisado a una baja de 0,3%.
En materia inflacionaria, especialistas estiman que gasolina y diesel explican cerca de una cuarta parte de la inflacion acumulada durante 2026 hasta julio.
El IPC tuvo fuertes avances en marzo y abril, con efectos directos e indirectos sobre precios, costos y obligaciones indexadas a la UF.
Empresas tambien han reportado mayores costos por combustibles, transporte e insumos, en un contexto de demanda mas debil y consumidores mas cautelosos.
El debate sigue abierto porque Enap informo nuevas alzas para gasolinas y diesel, mientras persiste una brecha entre precios locales y referencias internacionales.


