Paga Moya: la historia del dicho chileno que nacio en una tienda familiar

El popular chilenismo tendria su origen en Casa Moya, comercio familiar que hizo famosa la promocion No paga usted, paga Moya.

Paga Moya es una de esas expresiones que cruzaron generaciones en Chile y que hasta hoy se usan para decir, con ironia, que alguien mas terminara haciendose cargo de una cuenta.

Segun el relato patrimonial compartido desde El Monte, el origen del dicho estaria ligado a Casa Moya, tambien recordada como Casemires Moya, una tienda comercial chilena ubicada en calle Bandera, a la altura del 600, en el centro de Santiago.

El negocio pertenecia a la familia Moya y durante la decada de 1960 impulso una promocion que quedo instalada en la memoria popular.

La idea era simple y efectiva: despues de pagar una compra, el comprobante del cliente iba a una tombola y podia salir favorecido.

Si la suerte acompanaba, el cliente no pagaba finalmente su compra, porque la tienda asumia el gasto.

El slogan de la campana resumio la mecanica y se volvio inolvidable: No paga usted, paga Moya.

La promocion fue tomada por la prensa de la epoca y el concepto comenzo a circular mas alla del comercio original.

Con el tiempo, la frase se traslado al lenguaje cotidiano y tambien al comentario politico, donde se uso para graficar situaciones en que el costo terminaba recayendo en otro.

En esa lectura, el nuevo Moya paso a ser el Ministerio de Hacienda, asociado al gasto fiscal y a la idea de que alguien debia hacerse cargo de la cuenta.

La fotografia que acompana esta historia muestra el interior de la tienda, con rollos de tela, atencion de publico y un letrero que refuerza la promocion de compra gratis.

En la imagen aparece Ramon Moya Lasalle, quien fue alcalde de El Monte entre 1969 y 1973 y posteriormente entre 1992 y 1996.

Tambien se identifica a don Juan Espinoza atendiendo clientes, ambos recordados como vecinos ligados a la memoria local de El Monte.

El registro forma parte del archivo patrimonial del profesor Juan Araya y permite mirar el origen comercial de una frase que termino convertida en chilenismo.

La historia fue compartida con agradecimientos al profesor Jaime Campusano y al vecino Cristian Espinoza Moya, quienes han contribuido a mantener viva esta memoria.
Scroll al inicio