
La actividad económica registró un crecimiento de 2,4% en junio frente al mismo mes del año anterior, de acuerdo con el Índice Mensual de Actividad Económica.
El resultado permitió que Chile evitara por un margen mínimo una recesión técnica, luego de cinco meses consecutivos de deterioros en la serie desestacionalizada.
El repunte fue explicado principalmente por el desempeño de la minería, los servicios y el comercio, sectores que empujaron el resultado mensual por sobre lo esperado por analistas.
La serie desestacionalizada aumentó 0,6% respecto del mes anterior y 1,4% en doce meses. Además, junio contó con un día hábil más que el mismo mes de 2025.
El Imacec no minero también mostró una variación positiva, con un incremento anual de 1,4% y un alza desestacionalizada de 0,1% respecto de mayo.
En el detalle, la producción de bienes creció 3,9% anual, impulsada por la minería del cobre. El comercio, en tanto, avanzó 5,4%, con aportes del comercio mayorista, minorista y automotor.
El dato será relevante para las próximas decisiones de política monetaria, ya que una actividad económica más dinámica puede incidir en las expectativas sobre tasas de interés durante el segundo semestre.
El resultado permitió que Chile evitara por un margen mínimo una recesión técnica, luego de cinco meses consecutivos de deterioros en la serie desestacionalizada.
El repunte fue explicado principalmente por el desempeño de la minería, los servicios y el comercio, sectores que empujaron el resultado mensual por sobre lo esperado por analistas.
La serie desestacionalizada aumentó 0,6% respecto del mes anterior y 1,4% en doce meses. Además, junio contó con un día hábil más que el mismo mes de 2025.
El Imacec no minero también mostró una variación positiva, con un incremento anual de 1,4% y un alza desestacionalizada de 0,1% respecto de mayo.
En el detalle, la producción de bienes creció 3,9% anual, impulsada por la minería del cobre. El comercio, en tanto, avanzó 5,4%, con aportes del comercio mayorista, minorista y automotor.
El dato será relevante para las próximas decisiones de política monetaria, ya que una actividad económica más dinámica puede incidir en las expectativas sobre tasas de interés durante el segundo semestre.


