
Jacob Coxon, exempleado de Anthropic y antiguo trabajador de OpenAI, aseguró que parte de quienes desarrollan inteligencia artificial están preocupados por el ritmo que alcanzó esta tecnología.
El investigador afirmó que trabajadores de grandes compañías del sector están genuinamente asustados por las posibles consecuencias del avance acelerado de la IA.
Coxon conversó con la BBC luego de que se viralizara una publicación donde explicó su salida de Anthropic y advirtió sobre los riesgos que, a su juicio, rodean a esta industria.
Según planteó, dentro de las propias empresas hay personas que están reconsiderando sus planes personales ante la incertidumbre que podría abrirse en los próximos años.
El exinvestigador sostuvo que algunos trabajadores incluso evalúan escenarios de inestabilidad derivados del rápido progreso de la inteligencia artificial.
Uno de los puntos centrales de su advertencia es el temor a que el desarrollo de IA avanzada se transforme en una carrera internacional difícil de frenar.
Coxon respaldó la idea de ralentizar el desarrollo de estos sistemas, aunque señaló que una medida de ese tipo requeriría coordinación internacional, especialmente con China.
Sus declaraciones se dan en medio de un debate más amplio dentro de la industria sobre regulación, seguridad y control de los modelos más potentes.
Anthropic respondió que siempre ha reconocido que la inteligencia artificial traerá enormes beneficios y riesgos inéditos, y aseguró que mantiene medidas de seguridad estrictas para sus modelos.
Aunque Coxon describe un escenario de preocupación, también afirmó que quienes trabajan en IA ven un enorme potencial positivo, especialmente para resolver enfermedades y mejorar la calidad de vida.
El investigador afirmó que trabajadores de grandes compañías del sector están genuinamente asustados por las posibles consecuencias del avance acelerado de la IA.
Coxon conversó con la BBC luego de que se viralizara una publicación donde explicó su salida de Anthropic y advirtió sobre los riesgos que, a su juicio, rodean a esta industria.
Según planteó, dentro de las propias empresas hay personas que están reconsiderando sus planes personales ante la incertidumbre que podría abrirse en los próximos años.
El exinvestigador sostuvo que algunos trabajadores incluso evalúan escenarios de inestabilidad derivados del rápido progreso de la inteligencia artificial.
Uno de los puntos centrales de su advertencia es el temor a que el desarrollo de IA avanzada se transforme en una carrera internacional difícil de frenar.
Coxon respaldó la idea de ralentizar el desarrollo de estos sistemas, aunque señaló que una medida de ese tipo requeriría coordinación internacional, especialmente con China.
Sus declaraciones se dan en medio de un debate más amplio dentro de la industria sobre regulación, seguridad y control de los modelos más potentes.
Anthropic respondió que siempre ha reconocido que la inteligencia artificial traerá enormes beneficios y riesgos inéditos, y aseguró que mantiene medidas de seguridad estrictas para sus modelos.
Aunque Coxon describe un escenario de preocupación, también afirmó que quienes trabajan en IA ven un enorme potencial positivo, especialmente para resolver enfermedades y mejorar la calidad de vida.


