
Un estudio realizado por científicos brasileños detectó parásitos en casi todos los ejemplares de atún listado analizados.
La investigación fue desarrollada por especialistas de la Universidad Federal de Santa Catarina y revisó 53 ejemplares de Katsuwonus pelamis, especie conocida también como bonito oceánico, katsuo o atún listado.
Los peces fueron capturados en 2019 y 2021, y luego examinados con distintas técnicas de microscopía para identificar los parásitos presentes.
El resultado mostró que el 96% de los peces analizados presentaba contaminación parasitaria.
En las tres zonas más afectadas se contabilizaron más de 1.400 parásitos.
El órgano con mayor presencia fue el intestino, seguido del tejido muscular, que corresponde a la parte que normalmente termina en el plato, y luego el estómago.
Entre los organismos identificados apareció Anisakis, un parásito asociado a infecciones y también a posibles reacciones alérgicas en personas sensibilizadas.
Los investigadores aclararon que encontrar parásitos en peces no significa automáticamente que una persona vaya a enfermar, ya que el riesgo depende de factores como la exposición a larvas vivas y la forma de consumo.
El consumo de pescado crudo o poco cocido aumenta la posibilidad de contacto con organismos vivos, por lo que exige mayor cuidado en la manipulación y control previo.
Los autores recomiendan eviscerar el pescado rápidamente tras la captura, reforzar la inspección sanitaria y aplicar medidas adecuadas de cocción o congelación para reducir riesgos.
La investigación fue desarrollada por especialistas de la Universidad Federal de Santa Catarina y revisó 53 ejemplares de Katsuwonus pelamis, especie conocida también como bonito oceánico, katsuo o atún listado.
Los peces fueron capturados en 2019 y 2021, y luego examinados con distintas técnicas de microscopía para identificar los parásitos presentes.
El resultado mostró que el 96% de los peces analizados presentaba contaminación parasitaria.
En las tres zonas más afectadas se contabilizaron más de 1.400 parásitos.
El órgano con mayor presencia fue el intestino, seguido del tejido muscular, que corresponde a la parte que normalmente termina en el plato, y luego el estómago.
Entre los organismos identificados apareció Anisakis, un parásito asociado a infecciones y también a posibles reacciones alérgicas en personas sensibilizadas.
Los investigadores aclararon que encontrar parásitos en peces no significa automáticamente que una persona vaya a enfermar, ya que el riesgo depende de factores como la exposición a larvas vivas y la forma de consumo.
El consumo de pescado crudo o poco cocido aumenta la posibilidad de contacto con organismos vivos, por lo que exige mayor cuidado en la manipulación y control previo.
Los autores recomiendan eviscerar el pescado rápidamente tras la captura, reforzar la inspección sanitaria y aplicar medidas adecuadas de cocción o congelación para reducir riesgos.


