
La economía chilena volvió a mostrar una señal negativa. El Banco Central informó que el Índice Mensual de Actividad Económica de julio de 2026 cayó 1,5% en comparación con el mismo mes del año anterior.
El resultado fue peor que algunas proyecciones previas, que apuntaban a una baja cercana al 0,9%, y marcó un retroceso luego del crecimiento de 2,4% registrado en junio.
De acuerdo con el reporte, la caída se explicó principalmente por el desempeño de la minería y, en menor medida, por los servicios y la industria.
El Banco Central también señaló que las condiciones climáticas afectaron el normal funcionamiento de establecimientos productivos, lo que terminó pasando la cuenta en distintos sectores.
La producción de bienes cayó 3,2% en doce meses, golpeada por la minería, especialmente por el cobre, debido a menores leyes del mineral, mantenciones y eventos climáticos adversos.
En la industria también se observaron efectos negativos, con menor elaboración de combustibles y productos químicos. En contraste, el resto de bienes creció por una mayor generación eléctrica, favorecida por la disponibilidad de agua.
El comercio logró crecer 0,7% anual, impulsado por el comercio minorista, aunque ese avance fue parcialmente compensado por menores ventas mayoristas.
Los servicios, en tanto, retrocedieron 0,7%, afectados por servicios personales, empresariales, transporte, restaurantes y hoteles. En educación, las suspensiones de clases por condiciones climáticas también incidieron en el resultado.
El resultado fue peor que algunas proyecciones previas, que apuntaban a una baja cercana al 0,9%, y marcó un retroceso luego del crecimiento de 2,4% registrado en junio.
De acuerdo con el reporte, la caída se explicó principalmente por el desempeño de la minería y, en menor medida, por los servicios y la industria.
El Banco Central también señaló que las condiciones climáticas afectaron el normal funcionamiento de establecimientos productivos, lo que terminó pasando la cuenta en distintos sectores.
La producción de bienes cayó 3,2% en doce meses, golpeada por la minería, especialmente por el cobre, debido a menores leyes del mineral, mantenciones y eventos climáticos adversos.
En la industria también se observaron efectos negativos, con menor elaboración de combustibles y productos químicos. En contraste, el resto de bienes creció por una mayor generación eléctrica, favorecida por la disponibilidad de agua.
El comercio logró crecer 0,7% anual, impulsado por el comercio minorista, aunque ese avance fue parcialmente compensado por menores ventas mayoristas.
Los servicios, en tanto, retrocedieron 0,7%, afectados por servicios personales, empresariales, transporte, restaurantes y hoteles. En educación, las suspensiones de clases por condiciones climáticas también incidieron en el resultado.


