
Los gremios de camioneros manifestaron su preocupación por el impacto que está teniendo el alza del diésel en los costos del transporte de carga.
La inquietud se reactivó luego de que comenzara a regir un incremento cercano a los 100 pesos por litro en el diésel, situación que el sector considera cada vez más difícil de sostener.
Dirigentes del transporte señalaron que el problema se arrastra desde marzo y que muchas empresas trabajan con tarifas ya pactadas con sus clientes, por lo que no siempre pueden traspasar el mayor costo del combustible.
El presidente de la Confederación de Camioneros Centro Sur, Freddy Martínez, advirtió que si las alzas continúan no se descarta una paralización del sector.
El dirigente sostuvo que algunos transportistas ya han dejado de operar porque los números no cuadran frente al actual nivel de precios.
Desde el gremio también apuntan al funcionamiento del MEPCO y piden que el mecanismo vuelva a operar bajo el esquema anterior, con ajustes que permitan amortiguar de mejor manera los cambios en los combustibles.
El Ministerio de Hacienda ha sostenido reuniones con representantes del sector y ha defendido que el mecanismo sigue funcionando, aunque con ajustes más espaciados.
Sin embargo, esa explicación no convence a los camioneros, quienes aseguran que el aumento del diésel afecta directamente sus márgenes y encarece la operación diaria.
A la presión por los combustibles se suman las dificultades logísticas provocadas por cortes de caminos y problemas asociados a las condiciones meteorológicas en distintas zonas del país.
Los gremios plantean que se requiere mayor claridad en las políticas públicas vinculadas al precio de los combustibles y medidas que permitan contener el impacto sobre el transporte de carga.
El escenario queda abierto a nuevas conversaciones con el Gobierno, mientras los transportistas insisten en que una paralización podría producirse si la situación continúa empeorando.
La inquietud se reactivó luego de que comenzara a regir un incremento cercano a los 100 pesos por litro en el diésel, situación que el sector considera cada vez más difícil de sostener.
Dirigentes del transporte señalaron que el problema se arrastra desde marzo y que muchas empresas trabajan con tarifas ya pactadas con sus clientes, por lo que no siempre pueden traspasar el mayor costo del combustible.
El presidente de la Confederación de Camioneros Centro Sur, Freddy Martínez, advirtió que si las alzas continúan no se descarta una paralización del sector.
El dirigente sostuvo que algunos transportistas ya han dejado de operar porque los números no cuadran frente al actual nivel de precios.
Desde el gremio también apuntan al funcionamiento del MEPCO y piden que el mecanismo vuelva a operar bajo el esquema anterior, con ajustes que permitan amortiguar de mejor manera los cambios en los combustibles.
El Ministerio de Hacienda ha sostenido reuniones con representantes del sector y ha defendido que el mecanismo sigue funcionando, aunque con ajustes más espaciados.
Sin embargo, esa explicación no convence a los camioneros, quienes aseguran que el aumento del diésel afecta directamente sus márgenes y encarece la operación diaria.
A la presión por los combustibles se suman las dificultades logísticas provocadas por cortes de caminos y problemas asociados a las condiciones meteorológicas en distintas zonas del país.
Los gremios plantean que se requiere mayor claridad en las políticas públicas vinculadas al precio de los combustibles y medidas que permitan contener el impacto sobre el transporte de carga.
El escenario queda abierto a nuevas conversaciones con el Gobierno, mientras los transportistas insisten en que una paralización podría producirse si la situación continúa empeorando.


