Llegó a Juan Fernández por su práctica y terminó creando innovador negocio de ecoturismo

Joven se enamoró de la isla Robinson Crusoe y desarrolló una propuesta basada en la biodiversidad local

Una joven chilena llegó al archipiélago de Juan Fernández para realizar su práctica profesional, pero terminó cambiando completamente su vida tras enamorarse del lugar.

Se trata de Allison Olivares, quien arribó en 2018 a la isla Robinson Crusoe para hacer su práctica en la Corporación Nacional Forestal (CONAF), donde tuvo la oportunidad de conocer en profundidad el entorno natural del territorio.

Durante su estadía, quedó impactada por la biodiversidad del archipiélago, caracterizado por especies únicas en el mundo, cerros verdes y aguas turquesas, además de una comunidad pequeña de poco más de 900 habitantes.

Con el tiempo, decidió quedarse a vivir en la isla y comenzar a desarrollar un proyecto ligado al ecoturismo, enfocado en explorar nuevas experiencias vinculadas a la naturaleza local.

Entre ellas, destaca el micoturismo, una propuesta que busca poner en valor los hongos presentes en el ecosistema del lugar, generando una alternativa innovadora para el turismo en la zona.

La iniciativa surge como una forma de potenciar el desarrollo local, aprovechando las características únicas del archipiélago y promoviendo un turismo sustentable en uno de los territorios más aislados del país.

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