
La Comisión Política del Partido Socialista rechazó la propuesta del Partido Republicano de abrir espacio a privados en Codelco.
A través de una declaración, la colectividad acusó al gobierno del presidente José Antonio Kast de impulsar una privatización encubierta de la principal empresa estatal del país.
El PS sostuvo que el intento de avanzar mediante la venta de activos estratégicos afectaría el patrimonio nacional.
En su declaración, el partido afirmó que el cobre no se vende.
La colectividad recordó que la nacionalización del cobre fue impulsada por el presidente Salvador Allende y aprobada por unanimidad en el Congreso en 1971.
Según el texto, esa decisión permitió recuperar para Chile el control de su principal riqueza y destinar sus beneficios al desarrollo del país.
El Partido Socialista planteó que vender Codelco o desprenderse de parte de sus activos significaría debilitar la soberanía económica nacional.
También acusó que una operación de ese tipo entregaría un patrimonio estratégico a intereses privados.
La declaración enfatizó además el rechazo al doble discurso del gobierno.
El PS manifestó su oposición a cualquier intento orientado a desprenderse de los recursos cupríferos del país.
La colectividad cerró su declaración con la frase: el cobre es de Chile, Codelco no se vende.
La polémica surgió luego de que el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, planteara vender parte de la propiedad de Codelco o de alguna de sus filiales o divisiones.
Squella sostuvo que la idea permitiría el ingreso de oxígeno privado a la empresa, sin que el Estado pierda el control.
El dirigente republicano argumentó que ese esquema podría permitir la llegada de directores que no respondan a los gobiernos de turno.
Según Squella, esos directores tendrían como objetivo velar por la eficiencia y rentabilidad de la estatal.
A través de una declaración, la colectividad acusó al gobierno del presidente José Antonio Kast de impulsar una privatización encubierta de la principal empresa estatal del país.
El PS sostuvo que el intento de avanzar mediante la venta de activos estratégicos afectaría el patrimonio nacional.
En su declaración, el partido afirmó que el cobre no se vende.
La colectividad recordó que la nacionalización del cobre fue impulsada por el presidente Salvador Allende y aprobada por unanimidad en el Congreso en 1971.
Según el texto, esa decisión permitió recuperar para Chile el control de su principal riqueza y destinar sus beneficios al desarrollo del país.
El Partido Socialista planteó que vender Codelco o desprenderse de parte de sus activos significaría debilitar la soberanía económica nacional.
También acusó que una operación de ese tipo entregaría un patrimonio estratégico a intereses privados.
La declaración enfatizó además el rechazo al doble discurso del gobierno.
El PS manifestó su oposición a cualquier intento orientado a desprenderse de los recursos cupríferos del país.
La colectividad cerró su declaración con la frase: el cobre es de Chile, Codelco no se vende.
La polémica surgió luego de que el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, planteara vender parte de la propiedad de Codelco o de alguna de sus filiales o divisiones.
Squella sostuvo que la idea permitiría el ingreso de oxígeno privado a la empresa, sin que el Estado pierda el control.
El dirigente republicano argumentó que ese esquema podría permitir la llegada de directores que no respondan a los gobiernos de turno.
Según Squella, esos directores tendrían como objetivo velar por la eficiencia y rentabilidad de la estatal.


