
El sistema frontal que afecta a la Región de Atacama también golpeó a la actividad minera.
Las intensas precipitaciones y nevadas registradas en la cordillera obligaron a ajustar la operación de algunas faenas relevantes de la zona.
Lundin Mining entregó una actualización sobre el estado de sus operaciones en Candelaria y Caserones.
La compañía informó que activó sus protocolos de respuesta y medidas preventivas para resguardar a sus trabajadores, infraestructura y comunidades cercanas.
El escenario más complejo se registra en Caserones, faena ubicada en la alta cordillera de Atacama.
Según la información citada por SoyChile, las operaciones en ese yacimiento permanecen suspendidas temporalmente desde el 18 de julio.
La paralización responde a severas dificultades de conectividad producto de la acumulación de nieve en los caminos de acceso.
A eso se suman interrupciones en el suministro eléctrico principal, lo que ha impedido retomar la normalidad operacional.
La empresa indicó que las actividades críticas continúan funcionando con generadores de respaldo.
La reanudación de las operaciones dependerá del restablecimiento de la energía de red y de una mejora en las condiciones de accesibilidad.
En Candelaria, las operaciones también han enfrentado efectos asociados al sistema frontal.
Pese al impacto de la emergencia, Lundin Mining confirmó que mantiene sin cambios su proyección anual de producción en Chile.
La situación evidencia cómo el sistema frontal no solo ha afectado a comunidades e infraestructura pública, sino también a sectores productivos estratégicos para la región.
Las condiciones climáticas y la conectividad seguirán siendo factores clave para la normalización de las faenas mineras en Atacama.
Las intensas precipitaciones y nevadas registradas en la cordillera obligaron a ajustar la operación de algunas faenas relevantes de la zona.
Lundin Mining entregó una actualización sobre el estado de sus operaciones en Candelaria y Caserones.
La compañía informó que activó sus protocolos de respuesta y medidas preventivas para resguardar a sus trabajadores, infraestructura y comunidades cercanas.
El escenario más complejo se registra en Caserones, faena ubicada en la alta cordillera de Atacama.
Según la información citada por SoyChile, las operaciones en ese yacimiento permanecen suspendidas temporalmente desde el 18 de julio.
La paralización responde a severas dificultades de conectividad producto de la acumulación de nieve en los caminos de acceso.
A eso se suman interrupciones en el suministro eléctrico principal, lo que ha impedido retomar la normalidad operacional.
La empresa indicó que las actividades críticas continúan funcionando con generadores de respaldo.
La reanudación de las operaciones dependerá del restablecimiento de la energía de red y de una mejora en las condiciones de accesibilidad.
En Candelaria, las operaciones también han enfrentado efectos asociados al sistema frontal.
Pese al impacto de la emergencia, Lundin Mining confirmó que mantiene sin cambios su proyección anual de producción en Chile.
La situación evidencia cómo el sistema frontal no solo ha afectado a comunidades e infraestructura pública, sino también a sectores productivos estratégicos para la región.
Las condiciones climáticas y la conectividad seguirán siendo factores clave para la normalización de las faenas mineras en Atacama.


