
El sistema frontal que afectó a gran parte del país ya deja un balance preliminar de alto impacto económico, además de daños en viviendas, infraestructura y servicios básicos.
Según los primeros análisis citados por Emol, las pérdidas asociadas a agricultura, viviendas, infraestructura pública, redes eléctricas, conectividad y servicios básicos se estiman en alrededor de 150 millones de dólares.
La cifra corresponde a una estimación inicial y podría modificarse a medida que avancen los catastros en terreno.
En agricultura, los principales impactos se concentrarían en las regiones del Biobío, Ñuble, Maule y La Araucanía, donde hay superficie relevante destinada a frutales, cultivos anuales y ganadería.
Entre los daños reportados se cuentan anegamientos de campos, deterioro de sistemas de riego, caminos interiores, bodegas, cercos y equipamiento agrícola.
Los costos asociados a obras públicas y recuperación de infraestructura, como caminos, puentes, colectores de aguas lluvias, defensas fluviales y obras hidráulicas, podrían concentrarse entre Coquimbo y Biobío.
En materia de viviendas e infraestructura urbana, las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, Biobío y La Araucanía aparecen con mayor exposición por quebradas, cauces, sectores inundables y sistemas de drenaje bajo presión.
Para Valparaíso, un análisis preliminar de GPS Property proyecta entre 2.000 y 3.000 viviendas con distintos niveles de afectación.
La Multigremial Nacional advirtió además un fuerte impacto sobre las micro, pequeñas y medianas empresas, especialmente entre Coquimbo y La Araucanía.
De acuerdo con el gremio, entre 30.000 y 50.000 pequeños comercios estarían afectados de manera directa por cierres temporales, cortes de luz, inundaciones, daños en infraestructura, pérdida de mercadería o imposibilidad de operar.
La asociación también estima que entre 80.000 y 120.000 pymes presentan algún grado de afectación operacional en rubros como comercio, gastronomía, turismo, servicios, talleres, manufactura y pequeños productores agrícolas.
El presidente de la Multigremial Nacional, Juan Pablo Swett, pidió medidas extraordinarias como postergación de obligaciones tributarias y previsionales, acceso expedito a financiamiento, apoyo para reposición de activos y agilización de seguros y ayudas públicas.
Según los primeros análisis citados por Emol, las pérdidas asociadas a agricultura, viviendas, infraestructura pública, redes eléctricas, conectividad y servicios básicos se estiman en alrededor de 150 millones de dólares.
La cifra corresponde a una estimación inicial y podría modificarse a medida que avancen los catastros en terreno.
En agricultura, los principales impactos se concentrarían en las regiones del Biobío, Ñuble, Maule y La Araucanía, donde hay superficie relevante destinada a frutales, cultivos anuales y ganadería.
Entre los daños reportados se cuentan anegamientos de campos, deterioro de sistemas de riego, caminos interiores, bodegas, cercos y equipamiento agrícola.
Los costos asociados a obras públicas y recuperación de infraestructura, como caminos, puentes, colectores de aguas lluvias, defensas fluviales y obras hidráulicas, podrían concentrarse entre Coquimbo y Biobío.
En materia de viviendas e infraestructura urbana, las regiones de Coquimbo, Valparaíso, Metropolitana, Biobío y La Araucanía aparecen con mayor exposición por quebradas, cauces, sectores inundables y sistemas de drenaje bajo presión.
Para Valparaíso, un análisis preliminar de GPS Property proyecta entre 2.000 y 3.000 viviendas con distintos niveles de afectación.
La Multigremial Nacional advirtió además un fuerte impacto sobre las micro, pequeñas y medianas empresas, especialmente entre Coquimbo y La Araucanía.
De acuerdo con el gremio, entre 30.000 y 50.000 pequeños comercios estarían afectados de manera directa por cierres temporales, cortes de luz, inundaciones, daños en infraestructura, pérdida de mercadería o imposibilidad de operar.
La asociación también estima que entre 80.000 y 120.000 pymes presentan algún grado de afectación operacional en rubros como comercio, gastronomía, turismo, servicios, talleres, manufactura y pequeños productores agrícolas.
El presidente de la Multigremial Nacional, Juan Pablo Swett, pidió medidas extraordinarias como postergación de obligaciones tributarias y previsionales, acceso expedito a financiamiento, apoyo para reposición de activos y agilización de seguros y ayudas públicas.


