
España aceptó recibir al crucero que mantiene un brote de hantavirus y que atracará este sábado en Tenerife, en las Islas Canarias, bajo un operativo sanitario especial.
La ministra de Salud española, Mónica García, informó que los pacientes más graves quedaron en Cabo Verde. En tanto, los ciudadanos españoles que permanecen en el barco deberán cumplir cuarentena de hasta 45 días en un hospital local.
Según detalló la autoridad, actualmente hay tres personas sintomáticas a bordo, entre ellas el médico del barco, un ciudadano británico que se encuentra en estado crítico. El resto de los pasajeros que permanecen en el crucero están asintomáticos, incluidos los españoles.
Quienes no tengan nacionalidad española deberán pasar por un proceso de repatriación hacia sus respectivos países.
Las autoridades españolas aceptaron recibir el buque tras una petición de la Organización Mundial de la Salud y una solicitud del Gobierno de Países Bajos para evacuar al médico del crucero hacia las Islas Canarias. Sin embargo, finalmente se decidió que el profesional viajara a Países Bajos tras presentar una mejoría.
Un laboratorio colaborador de la OMS confirmó que las tres muertes registradas en el crucero se debieron a la cepa Andes del hantavirus, la única variante con transmisión documentada entre humanos.
El crucero de lujo había partido desde Argentina. A comienzos de abril, un pasajero neerlandés presentó síntomas y falleció el día 11. Su esposa también enfermó tras desembarcar en la isla de Santa Elena y murió posteriormente en Sudáfrica. Una segunda mujer, de nacionalidad alemana, falleció el 2 de mayo luego de presentar síntomas respiratorios.


