
La presión de los camioneros sobre el Gobierno aumentó con fuerza tras la nueva alza en el precio del diésel, luego de que distintos gremios confirmaran movilizaciones en varias zonas del país.
Uno de los focos está en Tarapacá, donde transportistas anunciaron una paralización con manifestaciones y eventuales bloqueos, al considerar que la situación se volvió insostenible para el sector. Según dirigentes, el principal problema es que el aumento de los combustibles no ha podido ser traspasado a las empresas mandantes, lo que golpea directamente los costos de operación de los pequeños transportistas.
Desde esa región también hicieron un llamado a que otros gremios del norte y del centro del país se sumen a la movilización, advirtiendo que el malestar ya no se limita a una sola zona.
En paralelo, en Valparaíso la Federación de Dueños de Camiones confirmó protestas para el lunes 20 de abril, desde las 08:00 horas, en dos puntos de la Ruta 68. El gremio aseguró que la decisión responde no solo al último reajuste del petróleo, sino también al efecto acumulado de alzas anteriores, que ya estaría poniendo en riesgo la continuidad de muchas operaciones.
A esto se sumó la advertencia de la Confederación de Dueños de Camiones de Chile, que calificó el escenario como una lápida para el rubro y aseguró que muchos transportistas están quedando sin recursos para seguir trabajando.
Con este panorama, el conflicto por el alza de los combustibles empieza a escalar desde la preocupación sectorial a una movilización más amplia, con riesgo de que nuevas agrupaciones se plieguen en distintas regiones.


