
El Gobierno de José Antonio Kast pondrá en marcha este jueves su primer operativo de expulsión aérea de inmigrantes en situación irregular, en una señal concreta de avance sobre una de las promesas más emblemáticas de su campaña.
La medida llega en medio de cuestionamientos por la lentitud con que se habían concretado estas expulsiones durante las primeras semanas de la administración. Con este primer despliegue, La Moneda busca mostrar resultados visibles en materia de control fronterizo y seguridad.
Según lo informado, cerca de 40 personas abandonarán el país en este primer vuelo. El operativo partirá desde Santiago, hará escala en Iquique y continuará con destino a Colombia, Ecuador y Bolivia.
La acción será coordinada entre el Servicio Nacional de Migraciones, la Policía de Investigaciones y la Fuerza Aérea, en un trabajo conjunto que apunta a agilizar estos procedimientos y darles mayor continuidad.
Además, se indicó que la programación de expulsiones sería más rápida en adelante, con al menos dos vuelos mensuales y también salidas por vía terrestre hacia países fronterizos.
El plan se enmarca en la estrategia del Ejecutivo para reforzar el control de fronteras y enfrentar fenómenos asociados a la migración irregular, como el crimen organizado, tema que ha sido instalado de forma reiterada por distintas autoridades del Gobierno.


