
El anuncio del presidente José Antonio Kast de transparentar semana a semana las cifras de criminalidad abrió un debate entre especialistas en seguridad sobre los efectos y riesgos de ese sistema.
La medida fue presentada por el Mandatario como parte de una estrategia de transparencia para mostrar avances o retrocesos en materias vinculadas al crimen organizado, narcotráfico e inmigración ilegal.
Sin embargo, expertos advirtieron que este tipo de reportes podría generar una sensación de seguridad que no necesariamente refleje la realidad, considerando que muchos fenómenos delictivos son complejos y no se resuelven en plazos breves.
También plantearon que, para entregar cifras con frecuencia semanal, debe existir una metodología rigurosa, una buena estrategia comunicacional y procesos de consolidación de datos que permitan evitar errores o interpretaciones apresuradas.
Entre las observaciones, se apuntó a que los registros policiales requieren revisión y consolidación antes de transformarse en estadísticas oficiales, por lo que levantar información precisa en tiempos tan cortos podría ser difícil.
Además, se indicó que el país ya cuenta con sistemas de seguimiento del delito y que el desafío no solo pasa por informar más seguido, sino por asegurar que los datos tengan contexto, comparabilidad y respaldo técnico.


