
La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, expresó su preocupación por el impacto del alza de los combustibles en las familias, tras la confirmación del aumento de hasta $370 por litro en las gasolinas y $580 en el diésel.
La jefa comunal señaló que este incremento afecta directamente el bolsillo de las personas, encareciendo el transporte, los alimentos y el costo de la vida.
En ese contexto, calificó la situación como “incoherente”, apuntando a que mientras se incrementa la carga sobre la ciudadanía, se impulsan medidas orientadas a reducir impuestos a grandes empresas.
Ripamonti sostuvo que los alcaldes están preocupados por sus vecinos, quienes —según indicó— no están siendo priorizados ni cuentan con ayudas concretas frente a este escenario.
Además, afirmó que existe disposición a colaborar con el Gobierno, pero insistió en que es necesario recapacitar cuando el costo de la crisis recae en las familias trabajadoras y en las comunas más vulnerables.
Finalmente, aseguró que desde el municipio de Viña del Mar mantendrán una postura colaborativa, pero firme en la defensa de los intereses de la comunidad.


