
El Gobierno anunció un conjunto de medidas para enfrentar el impacto de la fuerte alza en los precios de los combustibles, con especial foco en el transporte público y de pasajeros.
Entre las principales acciones, se contempla el congelamiento de las tarifas del transporte público en Santiago hasta el 31 de diciembre de 2026, con el objetivo de evitar que el aumento se traspase directamente a los usuarios.
En regiones, se dispondrán recursos equivalentes mediante el mecanismo de “ley espejo”, permitiendo que se apliquen medidas similares para contener eventuales alzas en la locomoción colectiva.
Además, se implementará un subsidio mensual de $100 mil para taxis y colectivos por un período de hasta seis meses, con el fin de amortiguar el incremento en los costos operacionales.
El plan también incluye una línea de financiamiento a través de BancoEstado para facilitar la renovación de flota, promoviendo la electromovilidad en el sector.
En paralelo, se anunció la rebaja del precio de la parafina a niveles de febrero de 2026, el cual se mantendrá congelado durante el otoño e invierno.
Finalmente, el Ejecutivo considera medidas tributarias y de seguridad, incluyendo cambios en el impuesto específico para ciertos sectores y un trabajo conjunto con transportistas para reforzar la seguridad en rutas.


