
El proyecto de un tren rápido entre Valparaíso y Santiago volvió a tomar fuerza, esta vez bajo una alternativa concesionada que considera un trazado paralelo a la Ruta 68, lo que permitiría reducir considerablemente los tiempos de viaje.
La iniciativa resurgió luego de una reunión entre autoridades, donde no se descartó retomar el proyecto, pero bajo un modelo distinto al impulsado en administraciones anteriores, priorizando la participación privada y sin financiamiento estatal.
De acuerdo con lo planteado, el nuevo enfoque considera un sistema mixto, que permita el transporte tanto de pasajeros como de carga, lo que aumentaría su viabilidad económica.
Uno de los puntos clave del debate es el trazado. Mientras el proyecto anterior contemplaba una conexión por ciudades intermedias como Limache, Llay Llay y Tiltil, esta nueva opción apuesta por un recorrido más directo, lo que podría hacer el viaje más competitivo.
Expertos han señalado que un tren de estas características debería ofrecer tiempos de traslado cercanos a los 45 minutos para competir con el transporte por carretera.
Diferencias con el proyecto actual
Actualmente, el proyecto ferroviario impulsado anteriormente corresponde a un tren interurbano, con tiempos estimados cercanos a una hora y media, lo que ha generado cuestionamientos respecto a su competitividad frente a otras alternativas de transporte.
Además, uno de los principales obstáculos ha sido el financiamiento, ya que la iniciativa requeriría recursos fiscales que hoy no están disponibles, lo que ha abierto la puerta a modelos concesionados como alternativa.
Un proyecto que sigue en debate
El tren Valparaíso-Santiago ha sido una aspiración histórica en materia de conectividad, pero su desarrollo ha enfrentado dificultades relacionadas con costos, trazado y rentabilidad.
En este escenario, la opción de una concesión privada con un trazado más directo aparece como una nueva alternativa para reactivar el proyecto, aunque aún no existe una decisión definitiva sobre su ejecución.


