
La presidenta de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Susana Jiménez, salió a matizar sus declaraciones luego de la polémica generada por sus dichos sobre los feriados irrenunciables en Chile.
La controversia surgió tras planteamientos desde el mundo empresarial que apuntaban a revisar o eliminar la irrenunciabilidad de estos feriados, argumentando que generan efectos negativos en la actividad económica.
En ese contexto, Jiménez aclaró que no existe una intención de eliminar los feriados irrenunciables actualmente vigentes, sino más bien abrir un debate respecto a su impacto y la posibilidad de revisar futuras medidas en esta materia.
El tema se instaló en la agenda en medio de la discusión por el próximo Viernes Santo, donde han surgido distintas posturas sobre si debe o no ser considerado irrenunciable.
Desde la CPC han señalado que este tipo de feriados puede generar una “merma importante” en el comercio, además de incentivar la informalidad y afectar las remuneraciones de algunos trabajadores que dependen de esos días de alta venta.
Las declaraciones provocaron críticas desde sectores sindicales y políticos, quienes acusaron que este tipo de planteamientos podría implicar un retroceso en derechos laborales.
El debate refleja una tensión de fondo entre el impulso a la actividad económica y la protección de los derechos de los trabajadores, en un contexto donde el país discute productividad, crecimiento y condiciones laborales.
Por ahora, la discusión sigue abierta, sin cambios concretos en la normativa vigente, pero con posiciones enfrentadas que podrían marcar futuras reformas en materia laboral.


