
Una persecución protagonizada por efectivos del Ejército terminó con un vehículo volcado y dos adolescentes bolivianos detenidos en el sector fronterizo de Colchane, en la región de Tarapacá.
El hecho ocurrió la noche del lunes 12 de enero de 2026 durante un patrullaje militar en la zona, en el marco del despliegue de seguridad implementado en la frontera norte para reforzar el control migratorio y combatir delitos como el contrabando y el tráfico de vehículos.
Según se informó, cerca de las 20:55 horas una patrulla militar detectó un automóvil que circulaba con las luces apagadas y las patentes dobladas en el sector de Pisiga Choque. Tras recibir la orden de detenerse, los ocupantes del vehículo no obedecieron y emprendieron la huida por la ruta A-277.
La persecución se extendió por varios minutos hasta que el conductor perdió el control del automóvil en un camino de tierra, impactando contra un cerro y provocando el volcamiento del vehículo.
Tras el accidente, el conductor intentó escapar a pie, pero fue alcanzado por personal militar, mientras que el copiloto permaneció al interior del automóvil.
Posteriormente se confirmó que ambos ocupantes eran adolescentes bolivianos de 15 años, quienes señalaron que habían sido contratados para trasladar el vehículo hacia Bolivia.
El automóvil tenía patente chilena y había sido robado previamente a un conductor que lo utilizaba para trabajar en aplicaciones de transporte en las ciudades de Iquique y Alto Hospicio.
Ambos menores fueron atendidos inicialmente en el consultorio de Colchane por lesiones leves y posteriormente puestos a disposición de Carabineros.
Durante el control de detención realizado en el Juzgado de Garantía de Pozo Almonte, el tribunal ordenó que los adolescentes fueran derivados a una residencia del Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia mientras continúa la investigación.
De acuerdo con datos oficiales, el contrabando de vehículos hacia Bolivia es una práctica frecuente en la zona fronteriza. Cada año ingresan al país vecino cerca de 120 mil vehículos denominados “chutos”, muchos de ellos robados en Chile.


