
El mercado laboral de Estados Unidos volvió a generar preocupación luego de que en febrero se registrara la pérdida de 92.000 puestos de trabajo, según datos publicados por la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
La cifra sorprendió negativamente a los analistas, especialmente después de que en enero se hubieran creado cerca de 130.000 empleos, lo que había generado expectativas de una recuperación más sólida en el inicio de 2026.
Con estos resultados, la tasa de desempleo en el país aumentó una décima y se ubicó en 4,4%, lo que vuelve a instalar dudas sobre la fortaleza del mercado laboral estadounidense.
La pérdida de empleo registrada en febrero es la mayor desde octubre del año pasado, cuando el cierre del gobierno federal provocó la suspensión temporal de miles de trabajadores públicos.
Según informes citados por Bloomberg, si se excluyen los empleos del sector público, el desempeño del empleo privado en febrero sería el peor desde la pandemia de covid-19 en 2020.
La Oficina de Estadísticas Laborales atribuyó parte de la caída del empleo a factores temporales, como las huelgas en el sector salud y las duras condiciones climáticas registradas durante el mes.
Diversos paros laborales protagonizados por trabajadores de sistemas de salud como Sharp Healthcare, Kaiser y Tenet Hospitals afectaron la contratación en el sector sanitario.
Además, una tormenta invernal que afectó gran parte del país impidió que alrededor de 228.000 trabajadores pudieran desempeñar sus labores durante varias semanas.
Sin embargo, algunos economistas consideran que el debilitamiento del mercado laboral podría reflejar problemas más estructurales en la economía estadounidense.
El año pasado ya se había registrado una fuerte desaceleración en la creación de empleo. En todo 2025 se generaron apenas 181.000 puestos de trabajo, muy por debajo de los 2,01 millones creados el año anterior.
A esto se suma el aumento del precio del petróleo, que esta semana alcanzó los US$90 por barril, lo que ha elevado los temores sobre un nuevo repunte inflacionario.
Algunos analistas advierten incluso el riesgo de que la economía estadounidense entre en un escenario de estanflación, caracterizado por bajo crecimiento económico y alta inflación.
Seema Shah, estratega global jefe de Principal Asset Management, señaló que el debilitamiento del mercado laboral podría aumentar el riesgo económico, aunque también abriría la puerta a eventuales recortes de tasas de interés.
Por su parte, Ellen Zentner, estratega económica jefe de Morgan Stanley Wealth Management, indicó que la Reserva Federal podría enfrentar una decisión compleja: bajar las tasas para estimular la economía o mantenerlas altas si la inflación continúa aumentando.
Otro factor que está impactando el empleo es el avance de la inteligencia artificial y la automatización, que ya comienza a influir en las decisiones laborales de grandes empresas.
Algunas compañías tecnológicas han iniciado ajustes en sus plantillas para aumentar su productividad. Amazon, por ejemplo, anunció que reducirá 30.000 puestos de trabajo, mientras que Walmart despidió recientemente a 1.500 empleados y Morgan Stanley a 2.500 trabajadores.
Estos recortes reflejan una tendencia creciente en diversas industrias que buscan reducir costos laborales mediante el uso de nuevas tecnologías.


