
Las autopistas urbanas de Santiago han acumulado ganancias millonarias desde la puesta en marcha del sistema TAG, usado por primera vez en el país con la Autopista Central hace casi 22 años.
Según antecedentes revisados a partir de memorias entregadas a reguladores, las sociedades concesionarias de autopistas capitalinas han reunido $3,2 billones en beneficios por sobre los $1,1 billones invertidos originalmente para levantar los proyectos.
Actualmente, las concesionarias operan más de 200 kilómetros de carreteras en Santiago, entre Autopista Central, Costanera Norte, Autopista Nororiente, Túnel San Cristóbal, Américo Vespucio Norte Express, Américo Vespucio Sur, Américo Vespucio Oriente y el acceso al aeropuerto.
La mayor ganancia acumulada corresponde a la sociedad que administra Costanera Norte, con $1,63 billones por sobre su capital de riesgo original.
Le sigue Autopista Central, con $1,16 billones en beneficios netos sobre el capital inicial. Entre ambas concentran más de $2,7 billones tras 25 años desde sus adjudicaciones.
Si las ganancias se mantienen en niveles similares al promedio de los últimos tres años, seis concesionarias podrían acumular más de $6,8 billones en beneficios netos hacia el término de sus contratos.
Bajo esa proyección, Costanera Norte llegaría a $2,9 billones, Autopista Central a $2,18 billones y Vespucio Sur a cerca de $1 billón en ganancias por sobre el capital original.
Uno de los factores que explica el crecimiento sostenido de las utilidades es el reajuste anual de 3,5% por sobre la inflación que estaba contemplado en los contratos originales.
Aunque esa alza dejó de aplicarse directamente a los usuarios desde 2020, el dinero asociado quedó considerado mediante extensiones de contrato, de acuerdo con lo pactado con las concesionarias.
Otro elemento clave ha sido el aumento del tráfico, junto con costos operacionales relativamente estables y la digitalización de los sistemas de cobro.
La revisión también muestra diferencias entre concesiones. Mientras algunas ya superaron ampliamente el capital invertido, otras aún aparecen bajo su inversión inicial o registran pérdidas acumuladas.
De mantenerse las proyecciones, la concesión de Autopista Central se extendería hasta 2034, Costanera Norte hasta 2041 y el Túnel San Cristóbal hasta 2048.
Según antecedentes revisados a partir de memorias entregadas a reguladores, las sociedades concesionarias de autopistas capitalinas han reunido $3,2 billones en beneficios por sobre los $1,1 billones invertidos originalmente para levantar los proyectos.
Actualmente, las concesionarias operan más de 200 kilómetros de carreteras en Santiago, entre Autopista Central, Costanera Norte, Autopista Nororiente, Túnel San Cristóbal, Américo Vespucio Norte Express, Américo Vespucio Sur, Américo Vespucio Oriente y el acceso al aeropuerto.
La mayor ganancia acumulada corresponde a la sociedad que administra Costanera Norte, con $1,63 billones por sobre su capital de riesgo original.
Le sigue Autopista Central, con $1,16 billones en beneficios netos sobre el capital inicial. Entre ambas concentran más de $2,7 billones tras 25 años desde sus adjudicaciones.
Si las ganancias se mantienen en niveles similares al promedio de los últimos tres años, seis concesionarias podrían acumular más de $6,8 billones en beneficios netos hacia el término de sus contratos.
Bajo esa proyección, Costanera Norte llegaría a $2,9 billones, Autopista Central a $2,18 billones y Vespucio Sur a cerca de $1 billón en ganancias por sobre el capital original.
Uno de los factores que explica el crecimiento sostenido de las utilidades es el reajuste anual de 3,5% por sobre la inflación que estaba contemplado en los contratos originales.
Aunque esa alza dejó de aplicarse directamente a los usuarios desde 2020, el dinero asociado quedó considerado mediante extensiones de contrato, de acuerdo con lo pactado con las concesionarias.
Otro elemento clave ha sido el aumento del tráfico, junto con costos operacionales relativamente estables y la digitalización de los sistemas de cobro.
La revisión también muestra diferencias entre concesiones. Mientras algunas ya superaron ampliamente el capital invertido, otras aún aparecen bajo su inversión inicial o registran pérdidas acumuladas.
De mantenerse las proyecciones, la concesión de Autopista Central se extendería hasta 2034, Costanera Norte hasta 2041 y el Túnel San Cristóbal hasta 2048.


