
Vitacura inició el camino para actualizar de forma integral su Plan Regulador Comunal.
El instrumento urbano vigente fue aprobado en 1999 y, aunque ha tenido modificaciones posteriores, su última actualización se realizó en 2019.
La municipalidad abrió una licitación pública por un monto estimado de $550 millones para desarrollar la revisión completa del plan.
Las ofertas podrán presentarse hasta el 13 de octubre.
El contrato contempla hasta 745 días corridos de trabajo técnico, aunque el municipio estima que el proceso total podría tardar al menos tres años.
La actualización incluirá estudios de movilidad urbana, riesgos, infraestructura, medio ambiente, equipamiento, patrimonio, factibilidad sanitaria y cambio climático.
También se deberá elaborar una Evaluación Ambiental Estratégica, una nueva Imagen Objetivo, un anteproyecto y distintas instancias de participación ciudadana.
Uno de los ejes que aparece como clave en la discusión es Avenida Vitacura-Tabancura.
El municipio ha señalado que busca revitalizar ese corredor, manteniendo el marcado carácter residencial de la comuna y la calidad de vida de sus vecinos.
La alcaldesa Camila Merino había planteado previamente la idea de incorporar densificación residencial en Avenida Vitacura.
Ese punto abre el debate sobre vivienda, altura y densidad en una de las zonas más sensibles de la comuna.
La llegada del Metro también será un factor relevante.
Entre las futuras líneas 6 y 7 se proyectan seis accesos en torno a los principales ejes de Vitacura.
Expertos sostienen que esa inversión en transporte público debería ir acompañada de una revisión del uso de suelo alrededor de las estaciones.
Una de las propuestas planteadas es habilitar usos mixtos en avenidas estructurantes, con comercio y servicios en primeros pisos y vivienda en niveles superiores.
También se plantea concentrar eventuales aumentos de densidad en grandes ejes, evitando trasladarlos a sectores residenciales de menor escala.
El debate no será nuevo para la comuna.
En 2009, vecinos rechazaron en un plebiscito comunal vinculante propuestas que permitían mayores alturas en distintos sectores.
Desde entonces han pasado 17 años y el escenario urbano cambió con la llegada del Metro, nuevas formas de movilidad y una discusión más amplia sobre vivienda cerca del transporte público.
Por ahora no existen alturas propuestas, coeficientes definidos ni mapas definitivos.
El proceso recién comenzará formalmente con estudios técnicos, participación ciudadana y una etapa de definición de la imagen urbana que Vitacura busca para los próximos años.
El instrumento urbano vigente fue aprobado en 1999 y, aunque ha tenido modificaciones posteriores, su última actualización se realizó en 2019.
La municipalidad abrió una licitación pública por un monto estimado de $550 millones para desarrollar la revisión completa del plan.
Las ofertas podrán presentarse hasta el 13 de octubre.
El contrato contempla hasta 745 días corridos de trabajo técnico, aunque el municipio estima que el proceso total podría tardar al menos tres años.
La actualización incluirá estudios de movilidad urbana, riesgos, infraestructura, medio ambiente, equipamiento, patrimonio, factibilidad sanitaria y cambio climático.
También se deberá elaborar una Evaluación Ambiental Estratégica, una nueva Imagen Objetivo, un anteproyecto y distintas instancias de participación ciudadana.
Uno de los ejes que aparece como clave en la discusión es Avenida Vitacura-Tabancura.
El municipio ha señalado que busca revitalizar ese corredor, manteniendo el marcado carácter residencial de la comuna y la calidad de vida de sus vecinos.
La alcaldesa Camila Merino había planteado previamente la idea de incorporar densificación residencial en Avenida Vitacura.
Ese punto abre el debate sobre vivienda, altura y densidad en una de las zonas más sensibles de la comuna.
La llegada del Metro también será un factor relevante.
Entre las futuras líneas 6 y 7 se proyectan seis accesos en torno a los principales ejes de Vitacura.
Expertos sostienen que esa inversión en transporte público debería ir acompañada de una revisión del uso de suelo alrededor de las estaciones.
Una de las propuestas planteadas es habilitar usos mixtos en avenidas estructurantes, con comercio y servicios en primeros pisos y vivienda en niveles superiores.
También se plantea concentrar eventuales aumentos de densidad en grandes ejes, evitando trasladarlos a sectores residenciales de menor escala.
El debate no será nuevo para la comuna.
En 2009, vecinos rechazaron en un plebiscito comunal vinculante propuestas que permitían mayores alturas en distintos sectores.
Desde entonces han pasado 17 años y el escenario urbano cambió con la llegada del Metro, nuevas formas de movilidad y una discusión más amplia sobre vivienda cerca del transporte público.
Por ahora no existen alturas propuestas, coeficientes definidos ni mapas definitivos.
El proceso recién comenzará formalmente con estudios técnicos, participación ciudadana y una etapa de definición de la imagen urbana que Vitacura busca para los próximos años.


