
La Asamblea General de la ONU adoptó una resolución para avanzar hacia el uso de un mapa mundial más fiel al tamaño real de los continentes.
La medida busca dejar atrás progresivamente la proyección Mercator, utilizada desde 1569 y ampliamente difundida en mapas escolares, medios y plataformas digitales.
El nuevo enfoque promueve modelos como Equal Earth, una proyección diseñada en 2018 para representar de manera más precisa la superficie de los continentes.
La resolución fue respaldada por 164 países.
Estados Unidos fue el único país que votó en contra.
Otros seis países se abstuvieron: Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania.
La iniciativa fue impulsada por Togo, cuyo gobierno argumentó que los mapas tradicionales no reflejan fielmente la superficie real de los continentes.
Uno de los puntos centrales del debate es la representación de África, que durante siglos ha aparecido desproporcionadamente pequeña en la proyección Mercator.
Aunque la resolución no prohíbe el uso de Mercator, sí busca que la ONU y sus agencias adopten de forma progresiva la proyección Equal Earth.
También invita a Estados miembros, organismos internacionales y otras entidades a difundir este tipo de representación cartográfica.
El canciller de Togo, Robert Dussey, sostuvo ante la Asamblea General que los mapas influyen en la educación, la imaginación y las percepciones colectivas.
Según su planteamiento, corregir la forma en que se representa el mundo permite entregar una imagen más equilibrada y realista a las futuras generaciones.
La delegación de Estados Unidos cuestionó la resolución y la vinculó con un proyecto ideológico más amplio.
El debate vuelve a poner sobre la mesa el impacto cultural y político de los mapas, más allá de su uso estrictamente geográfico.
La medida busca dejar atrás progresivamente la proyección Mercator, utilizada desde 1569 y ampliamente difundida en mapas escolares, medios y plataformas digitales.
El nuevo enfoque promueve modelos como Equal Earth, una proyección diseñada en 2018 para representar de manera más precisa la superficie de los continentes.
La resolución fue respaldada por 164 países.
Estados Unidos fue el único país que votó en contra.
Otros seis países se abstuvieron: Estonia, Georgia, Lituania, Moldavia, Serbia y Ucrania.
La iniciativa fue impulsada por Togo, cuyo gobierno argumentó que los mapas tradicionales no reflejan fielmente la superficie real de los continentes.
Uno de los puntos centrales del debate es la representación de África, que durante siglos ha aparecido desproporcionadamente pequeña en la proyección Mercator.
Aunque la resolución no prohíbe el uso de Mercator, sí busca que la ONU y sus agencias adopten de forma progresiva la proyección Equal Earth.
También invita a Estados miembros, organismos internacionales y otras entidades a difundir este tipo de representación cartográfica.
El canciller de Togo, Robert Dussey, sostuvo ante la Asamblea General que los mapas influyen en la educación, la imaginación y las percepciones colectivas.
Según su planteamiento, corregir la forma en que se representa el mundo permite entregar una imagen más equilibrada y realista a las futuras generaciones.
La delegación de Estados Unidos cuestionó la resolución y la vinculó con un proyecto ideológico más amplio.
El debate vuelve a poner sobre la mesa el impacto cultural y político de los mapas, más allá de su uso estrictamente geográfico.


