
La muerte de un pasajero en la estación Pajaritos del Metro de Santiago sigue generando cuestionamientos sobre las medidas de seguridad durante las obras de instalación de puertas de andén.
El hecho ocurrió la mañana del miércoles, cuando un hombre traspasó la línea amarilla y fue alcanzado por un tren que ingresaba a la estación.
La Fiscalía Centro Norte y Carabineros mantienen una investigación para esclarecer las circunstancias del accidente y eventuales responsabilidades.
El Ministerio Público identificó a la víctima como Wilmer Quispe, ciudadano peruano de 38 años.
Según la hipótesis preliminar de Fiscalía, el pasajero se habría confundido con un tren ubicado en el andén opuesto y habría intentado ingresar al vagón.
En Pajaritos se desarrollan trabajos asociados a la instalación de puertas de andén, similares a las que operan en las Líneas 3 y 6.
En el punto donde ocurrió el accidente ya estaba instalado el marco de la futura puerta, pero las puertas aún no estaban operativas.
Metro de Santiago señaló que revisa permanentemente sus procedimientos, infraestructura y medidas de seguridad.
La empresa también informó que, durante la instalación de puertas de andén, ha implementado sonorización en estaciones, señaléticas pegadas en puertas y asistentes de andén.
Sin embargo, el académico Andrés Santelices, del Diplomado en Seguridad Vial de la Universidad Mayor, sostuvo que esas medidas son insuficientes frente al nivel de riesgo.
El experto planteó que, cuando una empresa realiza trabajos de infraestructura en estaciones en funcionamiento, la responsabilidad preventiva aumenta.
Santelices pidió reforzar la señalización con mensajes claros y visibles sobre obras en curso, peligro y zonas de riesgo.
También propuso instalar barreras físicas temporales o cordones de seguridad más visibles que la línea amarilla, especialmente en sectores de alta afluencia.
El especialista además recomendó aumentar la presencia de personal en los andenes para orientar y advertir a los pasajeros, particularmente en horarios punta.
A su juicio, el accidente era predecible y pudo evitarse con información oportuna, señalética adecuada y medidas de control más visibles.
El debate quedó abierto sobre los protocolos que deben aplicarse mientras continúan las obras de puertas de andén en estaciones que siguen recibiendo pasajeros.
El hecho ocurrió la mañana del miércoles, cuando un hombre traspasó la línea amarilla y fue alcanzado por un tren que ingresaba a la estación.
La Fiscalía Centro Norte y Carabineros mantienen una investigación para esclarecer las circunstancias del accidente y eventuales responsabilidades.
El Ministerio Público identificó a la víctima como Wilmer Quispe, ciudadano peruano de 38 años.
Según la hipótesis preliminar de Fiscalía, el pasajero se habría confundido con un tren ubicado en el andén opuesto y habría intentado ingresar al vagón.
En Pajaritos se desarrollan trabajos asociados a la instalación de puertas de andén, similares a las que operan en las Líneas 3 y 6.
En el punto donde ocurrió el accidente ya estaba instalado el marco de la futura puerta, pero las puertas aún no estaban operativas.
Metro de Santiago señaló que revisa permanentemente sus procedimientos, infraestructura y medidas de seguridad.
La empresa también informó que, durante la instalación de puertas de andén, ha implementado sonorización en estaciones, señaléticas pegadas en puertas y asistentes de andén.
Sin embargo, el académico Andrés Santelices, del Diplomado en Seguridad Vial de la Universidad Mayor, sostuvo que esas medidas son insuficientes frente al nivel de riesgo.
El experto planteó que, cuando una empresa realiza trabajos de infraestructura en estaciones en funcionamiento, la responsabilidad preventiva aumenta.
Santelices pidió reforzar la señalización con mensajes claros y visibles sobre obras en curso, peligro y zonas de riesgo.
También propuso instalar barreras físicas temporales o cordones de seguridad más visibles que la línea amarilla, especialmente en sectores de alta afluencia.
El especialista además recomendó aumentar la presencia de personal en los andenes para orientar y advertir a los pasajeros, particularmente en horarios punta.
A su juicio, el accidente era predecible y pudo evitarse con información oportuna, señalética adecuada y medidas de control más visibles.
El debate quedó abierto sobre los protocolos que deben aplicarse mientras continúan las obras de puertas de andén en estaciones que siguen recibiendo pasajeros.


