
Carabineros detuvo a tres personas vinculadas al crimen del cabo 2° Alejandro Ortiz Vásquez, funcionario de la Subcomisaría de Conchalí Norte asesinado en Renca.
Los imputados serán formalizados este domingo, mientras continúan las diligencias para ubicar a otros tres involucrados en el caso.
La investigación ha incluido allanamientos en seis domicilios de Renca, la revisión de un automóvil quemado en Quilicura y peritajes balísticos.
De acuerdo con los antecedentes de la indagatoria, el homicidio ocurrió en el marco de una transacción de artículos electrónicos coordinada a través de Marketplace.
El encuentro terminó en una encerrona en calle 21 de Mayo, donde el funcionario policial habría recibido un disparo en el rostro.
Las diligencias permitieron establecer que el vehículo usado por los sujetos para huir fue un Chevrolet Groove blanco con encargo por robo desde abril, posteriormente incendiado en Quilicura.
La policía también identificó el arma que habría sido utilizada en el crimen: una pistola SIG Sauer calibre 9 milímetros, robada en Buin en 2015.
El arma fue incautada durante los procedimientos, junto con municiones y teléfonos celulares.
Uno de los detenidos reconoció haber trasladado el vehículo hasta Quilicura, aunque sostuvo que lo hizo a solicitud de uno de los participantes en el delito.
En paralelo, hubo otros arrestos por tenencia ilegal de munición y una orden vigente por tráfico de drogas, aunque esos casos no estarían vinculados directamente al crimen del carabinero.
La investigación sigue en desarrollo para determinar la participación de cada imputado, ubicar al resto de los involucrados y establecer la dinámica completa del ataque.
Los imputados serán formalizados este domingo, mientras continúan las diligencias para ubicar a otros tres involucrados en el caso.
La investigación ha incluido allanamientos en seis domicilios de Renca, la revisión de un automóvil quemado en Quilicura y peritajes balísticos.
De acuerdo con los antecedentes de la indagatoria, el homicidio ocurrió en el marco de una transacción de artículos electrónicos coordinada a través de Marketplace.
El encuentro terminó en una encerrona en calle 21 de Mayo, donde el funcionario policial habría recibido un disparo en el rostro.
Las diligencias permitieron establecer que el vehículo usado por los sujetos para huir fue un Chevrolet Groove blanco con encargo por robo desde abril, posteriormente incendiado en Quilicura.
La policía también identificó el arma que habría sido utilizada en el crimen: una pistola SIG Sauer calibre 9 milímetros, robada en Buin en 2015.
El arma fue incautada durante los procedimientos, junto con municiones y teléfonos celulares.
Uno de los detenidos reconoció haber trasladado el vehículo hasta Quilicura, aunque sostuvo que lo hizo a solicitud de uno de los participantes en el delito.
En paralelo, hubo otros arrestos por tenencia ilegal de munición y una orden vigente por tráfico de drogas, aunque esos casos no estarían vinculados directamente al crimen del carabinero.
La investigación sigue en desarrollo para determinar la participación de cada imputado, ubicar al resto de los involucrados y establecer la dinámica completa del ataque.


