
La autoridad sanitaria confirmó contaminación en cinco pozos del sector Santa Laura de Máfil, en la Región de Los Ríos, tras los análisis realizados luego de un vertimiento de aguas servidas.
El episodio se originó por la rotura de una tubería, situación que provocó el ingreso de líquidos contaminados a distintos predios del sector.
Los primeros resultados detectaron falta de cloro y presencia de Escherichia coli, por lo que los pozos analizados no cumplen con la normativa para consumo humano.
Además de las cinco muestras ya informadas, existen otros análisis pendientes que permitirán conocer con mayor detalle el alcance de la contaminación.
La situación generó preocupación entre vecinos, quienes afirmaron haber presentado malestares estomacales tras consumir agua de los pozos afectados.
Desde la autoridad sanitaria se informó que se levantó información epidemiológica, se coordinó vacunación para cerca de 30 personas y se gestionaron exámenes de sangre para quienes presentaron síntomas.
También se confirmó el seguimiento de al menos dos casos de hepatitis A a través del CESFAM de Máfil.
El informe sanitario advierte que las muestras fueron tomadas después del vertimiento y desde distintos puntos de consumo, por lo que los resultados no establecen por sí solos una relación causal directa con el evento.
El documento también indica que las viviendas involucradas no cuentan con sistemas particulares regularizados de agua potable ni de disposición de aguas servidas, por lo que no se descartan otras fuentes de contaminación.
Tras una reunión entre la empresa involucrada, el municipio y vecinos, se plantearon medidas como instalar dispositivos para clorar el agua, avanzar hacia una conexión de agua potable y evaluar una futura solución para aguas servidas.
El episodio se originó por la rotura de una tubería, situación que provocó el ingreso de líquidos contaminados a distintos predios del sector.
Los primeros resultados detectaron falta de cloro y presencia de Escherichia coli, por lo que los pozos analizados no cumplen con la normativa para consumo humano.
Además de las cinco muestras ya informadas, existen otros análisis pendientes que permitirán conocer con mayor detalle el alcance de la contaminación.
La situación generó preocupación entre vecinos, quienes afirmaron haber presentado malestares estomacales tras consumir agua de los pozos afectados.
Desde la autoridad sanitaria se informó que se levantó información epidemiológica, se coordinó vacunación para cerca de 30 personas y se gestionaron exámenes de sangre para quienes presentaron síntomas.
También se confirmó el seguimiento de al menos dos casos de hepatitis A a través del CESFAM de Máfil.
El informe sanitario advierte que las muestras fueron tomadas después del vertimiento y desde distintos puntos de consumo, por lo que los resultados no establecen por sí solos una relación causal directa con el evento.
El documento también indica que las viviendas involucradas no cuentan con sistemas particulares regularizados de agua potable ni de disposición de aguas servidas, por lo que no se descartan otras fuentes de contaminación.
Tras una reunión entre la empresa involucrada, el municipio y vecinos, se plantearon medidas como instalar dispositivos para clorar el agua, avanzar hacia una conexión de agua potable y evaluar una futura solución para aguas servidas.


