
Los combustibles volverían a subir esta semana, de acuerdo con proyecciones de distintos especialistas antes del informe semanal de precios de Enap.
El ajuste está previsto para este jueves 20 de agosto y las estimaciones apuntan a incrementos superiores a 30 pesos por litro.
Para la bencina de 93 octanos, las proyecciones anticipan un alza de entre 32 y 37 pesos por litro, mientras que la de 97 octanos podría subir entre 32 y 38 pesos.
En el caso del diésel, las estimaciones ubican el incremento entre 30 y 35 pesos por litro.
Otro análisis proyecta un aumento de 34,8 pesos por litro para las gasolinas y de 33,2 pesos para el diésel.
Los especialistas explican que la presión responde principalmente al nivel de los precios internacionales de los combustibles, aunque el comportamiento reciente del peso chileno ha ayudado a moderar parte del impacto.
El movimiento también estaría asociado al alza del petróleo en los mercados internacionales y a la incertidumbre generada por la situación en Medio Oriente.
Economistas advierten que un aumento cercano a 35 pesos por litro podría tener efectos indirectos sobre transporte, distribución y alimentos.
Ese traspaso también podría presionar el IPC de agosto, justo después de registros inflacionarios más contenidos.
El ajuste está previsto para este jueves 20 de agosto y las estimaciones apuntan a incrementos superiores a 30 pesos por litro.
Para la bencina de 93 octanos, las proyecciones anticipan un alza de entre 32 y 37 pesos por litro, mientras que la de 97 octanos podría subir entre 32 y 38 pesos.
En el caso del diésel, las estimaciones ubican el incremento entre 30 y 35 pesos por litro.
Otro análisis proyecta un aumento de 34,8 pesos por litro para las gasolinas y de 33,2 pesos para el diésel.
Los especialistas explican que la presión responde principalmente al nivel de los precios internacionales de los combustibles, aunque el comportamiento reciente del peso chileno ha ayudado a moderar parte del impacto.
El movimiento también estaría asociado al alza del petróleo en los mercados internacionales y a la incertidumbre generada por la situación en Medio Oriente.
Economistas advierten que un aumento cercano a 35 pesos por litro podría tener efectos indirectos sobre transporte, distribución y alimentos.
Ese traspaso también podría presionar el IPC de agosto, justo después de registros inflacionarios más contenidos.


