
El sector inmobiliario recibió con respaldo el proyecto ingresado por el Gobierno para extender el subsidio a la tasa de los créditos hipotecarios y fortalecer la garantía estatal Fogaes para la compra de la primera vivienda.
La iniciativa busca facilitar el acceso al financiamiento, acelerar la venta de viviendas disponibles y entregar un nuevo impulso a la construcción.
El Ministerio de Hacienda explicó que la medida permitiría prolongar la rebaja de la tasa hipotecaria en torno a un punto porcentual, pasando aproximadamente de 4% a 3%.
El proyecto también se complementa con la exención temporal del IVA para la venta de viviendas nuevas, medida que podría traducirse en una rebaja cercana al 10% en los precios.
Uno de los cambios centrales es la ampliación del beneficio a viviendas de hasta 6.000 UF. Con esto, se sumarían cerca de 30 mil unidades adicionales al programa.
Según las estimaciones presentadas, el ingreso familiar requerido para acceder a una vivienda de 5.000 UF podría bajar desde cerca de 4 millones a 3 millones de pesos.
Representantes de la Cámara Chilena de la Construcción, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios y Colliers valoraron el anuncio, apuntando a que puede reducir barreras de entrada para compradores de clase media.
Los gremios también destacaron que la medida podría ayudar a disminuir el stock de viviendas, reactivar nuevos proyectos y contribuir a la recuperación del empleo en un sector que arrastra un período complejo.
La iniciativa busca facilitar el acceso al financiamiento, acelerar la venta de viviendas disponibles y entregar un nuevo impulso a la construcción.
El Ministerio de Hacienda explicó que la medida permitiría prolongar la rebaja de la tasa hipotecaria en torno a un punto porcentual, pasando aproximadamente de 4% a 3%.
El proyecto también se complementa con la exención temporal del IVA para la venta de viviendas nuevas, medida que podría traducirse en una rebaja cercana al 10% en los precios.
Uno de los cambios centrales es la ampliación del beneficio a viviendas de hasta 6.000 UF. Con esto, se sumarían cerca de 30 mil unidades adicionales al programa.
Según las estimaciones presentadas, el ingreso familiar requerido para acceder a una vivienda de 5.000 UF podría bajar desde cerca de 4 millones a 3 millones de pesos.
Representantes de la Cámara Chilena de la Construcción, la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios y Colliers valoraron el anuncio, apuntando a que puede reducir barreras de entrada para compradores de clase media.
Los gremios también destacaron que la medida podría ayudar a disminuir el stock de viviendas, reactivar nuevos proyectos y contribuir a la recuperación del empleo en un sector que arrastra un período complejo.


