
Después de casi nueve años funcionando como paseo peatonal, el eje Bandera volverá a recibir transporte público en el centro de Santiago.
La reapertura comenzará este sábado 3 de octubre y permitirá la circulación exclusiva de buses de Red Movilidad, manteniendo un diseño semipeatonal para peatones y comercio.
La intervención considera el tramo San Diego-Bandera, con una extensión de 1,6 kilómetros y una inversión cercana a los $1.249 millones.
Las obras incluyeron reparación de baldosas, reposición de elementos deteriorados, limpieza de kioscos, recuperación de mobiliario urbano y mejoras en el paso bajo nivel.
Según las autoridades, la medida beneficiará a cerca de 65 mil usuarios en un día laboral promedio y permitirá reducir entre 52% y 58% los tiempos de viaje de los buses que vuelvan a circular por el sector.
Actualmente, esos servicios se desplazan por calles como Tarapacá, Lord Cochrane y Amunátegui, acumulando más de tres millones de viajes al año.
La reapertura no implica el regreso de vehículos particulares ni camiones. El eje quedará habilitado solo para buses, con un espacio de 3,5 metros destinado a la circulación de la locomoción colectiva.
El proyecto también contempla una zona de tránsito calmado con velocidad máxima de 30 km/h entre Alonso de Ovalle y Compañía, además de una pista Solo Bus entre Compañía y General Mackenna.
Las autoridades señalaron que la medida busca recuperar conectividad, mejorar los tiempos del transporte público y mantener un uso peatonal ordenado en uno de los puntos más transitados del centro de Santiago.
La reapertura comenzará este sábado 3 de octubre y permitirá la circulación exclusiva de buses de Red Movilidad, manteniendo un diseño semipeatonal para peatones y comercio.
La intervención considera el tramo San Diego-Bandera, con una extensión de 1,6 kilómetros y una inversión cercana a los $1.249 millones.
Las obras incluyeron reparación de baldosas, reposición de elementos deteriorados, limpieza de kioscos, recuperación de mobiliario urbano y mejoras en el paso bajo nivel.
Según las autoridades, la medida beneficiará a cerca de 65 mil usuarios en un día laboral promedio y permitirá reducir entre 52% y 58% los tiempos de viaje de los buses que vuelvan a circular por el sector.
Actualmente, esos servicios se desplazan por calles como Tarapacá, Lord Cochrane y Amunátegui, acumulando más de tres millones de viajes al año.
La reapertura no implica el regreso de vehículos particulares ni camiones. El eje quedará habilitado solo para buses, con un espacio de 3,5 metros destinado a la circulación de la locomoción colectiva.
El proyecto también contempla una zona de tránsito calmado con velocidad máxima de 30 km/h entre Alonso de Ovalle y Compañía, además de una pista Solo Bus entre Compañía y General Mackenna.
Las autoridades señalaron que la medida busca recuperar conectividad, mejorar los tiempos del transporte público y mantener un uso peatonal ordenado en uno de los puntos más transitados del centro de Santiago.


