
El Cardenal Fernando Chomali presidió este 18 de septiembre el Te Deum Ecuménico 2026 en la Catedral Metropolitana de Santiago.
La ceremonia se realizó por el 216° aniversario de la Primera Junta Nacional de Gobierno y reunió a cerca de mil personas.
Entre los asistentes estuvieron autoridades del Estado, representantes de distintas confesiones cristianas, comunidades religiosas, miembros de la sociedad civil y altos mandos de instituciones uniformadas.
En su homilía, titulada “Chile: una casa edificada sobre roca”, el arzobispo planteó una reflexión sobre los desafíos sociales del país y la necesidad de construir un futuro común.
Chomali llamó a enfrentar la pobreza, la soledad, la violencia, la baja natalidad, el envejecimiento de la población, la crisis de confianza y los efectos de la inteligencia artificial desde la responsabilidad compartida.
Uno de los ejes centrales fue la necesidad de recomponer las confianzas entre las personas y hacia las instituciones, con conductas concretas de cooperación, coherencia y respeto por los acuerdos.
El cardenal también abordó la convivencia política, señalando que la democracia supone diferencias legítimas y que el bienestar de todos debe estar por sobre el interés de un solo sector.
Hacia el cierre, sostuvo que construir sobre roca significa levantar una casa firme, donde todos tengan cabida más allá de sus diferencias y donde el norte sea el bien común.
La ceremonia se realizó por el 216° aniversario de la Primera Junta Nacional de Gobierno y reunió a cerca de mil personas.
Entre los asistentes estuvieron autoridades del Estado, representantes de distintas confesiones cristianas, comunidades religiosas, miembros de la sociedad civil y altos mandos de instituciones uniformadas.
En su homilía, titulada “Chile: una casa edificada sobre roca”, el arzobispo planteó una reflexión sobre los desafíos sociales del país y la necesidad de construir un futuro común.
Chomali llamó a enfrentar la pobreza, la soledad, la violencia, la baja natalidad, el envejecimiento de la población, la crisis de confianza y los efectos de la inteligencia artificial desde la responsabilidad compartida.
Uno de los ejes centrales fue la necesidad de recomponer las confianzas entre las personas y hacia las instituciones, con conductas concretas de cooperación, coherencia y respeto por los acuerdos.
El cardenal también abordó la convivencia política, señalando que la democracia supone diferencias legítimas y que el bienestar de todos debe estar por sobre el interés de un solo sector.
Hacia el cierre, sostuvo que construir sobre roca significa levantar una casa firme, donde todos tengan cabida más allá de sus diferencias y donde el norte sea el bien común.


