
Los resultados de PISA 2025 mostraron un nuevo retroceso educativo y dejaron a Chile con su peor desempeño histórico en Matemáticas.
La evaluación, realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, midió competencias en estudiantes de distintos países.
En Chile, la muestra incluyó a más de 200 establecimientos.
El país obtuvo 442 puntos en Ciencias, 436 en Lectura, 403 en Matemáticas y 466 en Resolución Computacional de Problemas.
Los promedios de la OCDE fueron superiores en todas esas áreas: 482 en Ciencias, 461 en Lectura, 463 en Matemáticas y 500 en Resolución Computacional de Problemas.
Respecto de 2022, Chile cayó un punto en Ciencias, 12 en Lectura y 9 en Matemáticas.
El área más preocupante fue Matemáticas, donde el país llegó a 403 puntos.
Ese resultado es inferior al peor registro previo de Chile en esa materia, que había sido de 411 puntos en 2006.
Además, solo el 41% de los estudiantes alcanzó el nivel básico de competencia en Matemáticas.
Esto significa que el 59% no logró llegar a ese umbral.
La brecha con la OCDE es amplia, ya que el promedio del organismo en nivel básico de Matemáticas llegó a 65%.
En Ciencias, el nivel básico fue alcanzado por el 63% de los estudiantes chilenos.
En Lectura, la cifra llegó a 62%.
Ambos resultados también están por debajo de la OCDE, donde los promedios fueron de 74% en Ciencias y 69% en Lectura.
El informe también muestra una baja proporción de estudiantes con desempeño sobresaliente.
Solo el 2,6% alcanzó niveles 5 o 6 en al menos una de las tres materias principales, frente al 11,9% de la OCDE.
Otro dato relevante apunta al clima en las aulas.
El 48% de los estudiantes chilenos dijo que sus compañeros se distraen frecuentemente con dispositivos digitales, mientras que en la OCDE esa cifra llega al 28%.
En uso de inteligencia artificial, el 51% de los alumnos chilenos afirmó utilizarla al menos semanalmente para aprender, por sobre el promedio OCDE de 46%.
Aunque Chile mantiene una caída menor que el promedio de la OCDE y aparece menos rezagado que otros países de Latinoamérica junto a Uruguay, el resultado en Matemáticas instala una alerta profunda para el sistema educativo.
La evaluación, realizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, midió competencias en estudiantes de distintos países.
En Chile, la muestra incluyó a más de 200 establecimientos.
El país obtuvo 442 puntos en Ciencias, 436 en Lectura, 403 en Matemáticas y 466 en Resolución Computacional de Problemas.
Los promedios de la OCDE fueron superiores en todas esas áreas: 482 en Ciencias, 461 en Lectura, 463 en Matemáticas y 500 en Resolución Computacional de Problemas.
Respecto de 2022, Chile cayó un punto en Ciencias, 12 en Lectura y 9 en Matemáticas.
El área más preocupante fue Matemáticas, donde el país llegó a 403 puntos.
Ese resultado es inferior al peor registro previo de Chile en esa materia, que había sido de 411 puntos en 2006.
Además, solo el 41% de los estudiantes alcanzó el nivel básico de competencia en Matemáticas.
Esto significa que el 59% no logró llegar a ese umbral.
La brecha con la OCDE es amplia, ya que el promedio del organismo en nivel básico de Matemáticas llegó a 65%.
En Ciencias, el nivel básico fue alcanzado por el 63% de los estudiantes chilenos.
En Lectura, la cifra llegó a 62%.
Ambos resultados también están por debajo de la OCDE, donde los promedios fueron de 74% en Ciencias y 69% en Lectura.
El informe también muestra una baja proporción de estudiantes con desempeño sobresaliente.
Solo el 2,6% alcanzó niveles 5 o 6 en al menos una de las tres materias principales, frente al 11,9% de la OCDE.
Otro dato relevante apunta al clima en las aulas.
El 48% de los estudiantes chilenos dijo que sus compañeros se distraen frecuentemente con dispositivos digitales, mientras que en la OCDE esa cifra llega al 28%.
En uso de inteligencia artificial, el 51% de los alumnos chilenos afirmó utilizarla al menos semanalmente para aprender, por sobre el promedio OCDE de 46%.
Aunque Chile mantiene una caída menor que el promedio de la OCDE y aparece menos rezagado que otros países de Latinoamérica junto a Uruguay, el resultado en Matemáticas instala una alerta profunda para el sistema educativo.


