
La PDI y la Fiscalía Occidente informaron la desarticulación del clan familiar conocido como “Los Soto”, investigado por contrabando de cigarrillos en la Región Metropolitana.
El procedimiento fue desarrollado por la Brigada de Investigación Criminal de Cerrillos, junto con la Fiscalía de Flagrancia Occidente.
En el marco de la investigación se gestionaron tres órdenes de entrada y registro, las que permitieron concretar la detención de cuatro personas.
Los detenidos corresponden a tres hombres y una mujer, todos de nacionalidad chilena.
Según los antecedentes entregados por las autoridades, el grupo familiar estaría compuesto por un padre, sus dos hijos y su nuera.
Durante los allanamientos se incautaron cerca de 1.800 cartones de cigarrillos de contrabando.
También fueron decomisadas alrededor de 1.500 unidades de fuegos artificiales o elementos pirotécnicos.
A lo anterior se sumó la incautación de tres armas de fuego: una Glock, una Tauro y una Bersa calibre .22.
El Ministerio Público indicó que parte de las armas mantenía sus números de serie borrados.
Respecto de los cigarrillos incautados, la Fiscalía apuntó a su carácter ilícito por tratarse de productos que no habrían pagado los tributos correspondientes para ingresar y comercializarse en el país.
Además, se señaló que las cajetillas no contarían con certificación sanitaria.
Los imputados pasaron a control de detención en el Juzgado de Garantía de San Bernardo.
Tras la audiencia, tres de ellos quedaron en prisión preventiva, mientras que la mujer quedó con arresto domiciliario total.
La pirotecnia incautada también es materia de investigación, debido a que su tenencia y comercialización se encuentra sancionada por la Ley de Control de Armas.
El procedimiento fue desarrollado por la Brigada de Investigación Criminal de Cerrillos, junto con la Fiscalía de Flagrancia Occidente.
En el marco de la investigación se gestionaron tres órdenes de entrada y registro, las que permitieron concretar la detención de cuatro personas.
Los detenidos corresponden a tres hombres y una mujer, todos de nacionalidad chilena.
Según los antecedentes entregados por las autoridades, el grupo familiar estaría compuesto por un padre, sus dos hijos y su nuera.
Durante los allanamientos se incautaron cerca de 1.800 cartones de cigarrillos de contrabando.
También fueron decomisadas alrededor de 1.500 unidades de fuegos artificiales o elementos pirotécnicos.
A lo anterior se sumó la incautación de tres armas de fuego: una Glock, una Tauro y una Bersa calibre .22.
El Ministerio Público indicó que parte de las armas mantenía sus números de serie borrados.
Respecto de los cigarrillos incautados, la Fiscalía apuntó a su carácter ilícito por tratarse de productos que no habrían pagado los tributos correspondientes para ingresar y comercializarse en el país.
Además, se señaló que las cajetillas no contarían con certificación sanitaria.
Los imputados pasaron a control de detención en el Juzgado de Garantía de San Bernardo.
Tras la audiencia, tres de ellos quedaron en prisión preventiva, mientras que la mujer quedó con arresto domiciliario total.
La pirotecnia incautada también es materia de investigación, debido a que su tenencia y comercialización se encuentra sancionada por la Ley de Control de Armas.


