
La Región Metropolitana cerró uno de sus mejores años en materia de calidad del aire, de acuerdo con el balance del período de Gestión de Episodios Críticos 2026 realizado por el Ministerio del Medio Ambiente.
La medición considera el período entre el 1 de mayo y el 31 de agosto, etapa en que se aplican medidas para reducir la contaminación mediante alertas, preemergencias o emergencias ambientales.
Según el informe, este 2026 se ubicó como el tercer año con menor cantidad de horas en episodios críticos desde que comenzó a operar el primer Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica en 1997.
Durante la temporada se registraron 21 episodios críticos en la capital: tres preemergencias y 18 alertas ambientales por material particulado fino MP2,5.
El balance también reportó 282 horas en episodios críticos durante el período de mala ventilación.
La autoridad ambiental destacó que, en los últimos diez años, las horas de exposición a niveles altos de contaminación por MP2,5 disminuyeron un 69% durante la etapa de peores condiciones de ventilación.
El resultado fue atribuido a las medidas del plan de descontaminación, al trabajo de fiscalización y a las condiciones meteorológicas registradas durante la temporada.
Mayo y junio fueron especialmente secos, con fuertes déficits de precipitaciones, lo que concentró una mayor cantidad de episodios en esos meses.
En julio, en cambio, las lluvias aumentaron con fuerza y agosto tuvo un comportamiento similar a un año normal, lo que ayudó a mejorar el balance final.
Al 31 de agosto se contabilizaron 60 días en categoría “bueno” para MP2,5, el valor más alto de la serie histórica analizada entre 2015 y 2026.
La medición considera el período entre el 1 de mayo y el 31 de agosto, etapa en que se aplican medidas para reducir la contaminación mediante alertas, preemergencias o emergencias ambientales.
Según el informe, este 2026 se ubicó como el tercer año con menor cantidad de horas en episodios críticos desde que comenzó a operar el primer Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica en 1997.
Durante la temporada se registraron 21 episodios críticos en la capital: tres preemergencias y 18 alertas ambientales por material particulado fino MP2,5.
El balance también reportó 282 horas en episodios críticos durante el período de mala ventilación.
La autoridad ambiental destacó que, en los últimos diez años, las horas de exposición a niveles altos de contaminación por MP2,5 disminuyeron un 69% durante la etapa de peores condiciones de ventilación.
El resultado fue atribuido a las medidas del plan de descontaminación, al trabajo de fiscalización y a las condiciones meteorológicas registradas durante la temporada.
Mayo y junio fueron especialmente secos, con fuertes déficits de precipitaciones, lo que concentró una mayor cantidad de episodios en esos meses.
En julio, en cambio, las lluvias aumentaron con fuerza y agosto tuvo un comportamiento similar a un año normal, lo que ayudó a mejorar el balance final.
Al 31 de agosto se contabilizaron 60 días en categoría “bueno” para MP2,5, el valor más alto de la serie histórica analizada entre 2015 y 2026.


