
El presidente Donald Trump abrió una nueva señal de incertidumbre internacional al no descartar una revisión de la posición de Estados Unidos sobre la soberanía de las islas Malvinas.
Hasta ahora, Washington mantiene una postura de neutralidad: reconoce que Reino Unido administra de facto el archipiélago, pero no se pronuncia directamente sobre la soberanía, reclamada históricamente por Argentina.
Consultado en el Despacho Oval, Trump afirmó que siempre revisa cada posición y que este caso es una entre muchas materias bajo análisis.
La eventual revisión aparece en medio de versiones que apuntan a una posible presión sobre Reino Unido para aumentar sus compromisos de gasto militar.
El tema vuelve a tocar una zona sensible para Argentina y Reino Unido, países que mantienen una disputa histórica por el territorio desde antes de la guerra de 1982.
Ese conflicto dejó 649 argentinos, 255 británicos y tres isleños fallecidos, y marcó por décadas la relación diplomática entre Buenos Aires y Londres.
Aunque el Departamento de Estado había reiterado meses atrás que la postura estadounidense seguía siendo neutral, las declaraciones de Trump reabren el debate sobre el rol de Washington en una disputa de alto valor político y simbólico.
Hasta ahora, Washington mantiene una postura de neutralidad: reconoce que Reino Unido administra de facto el archipiélago, pero no se pronuncia directamente sobre la soberanía, reclamada históricamente por Argentina.
Consultado en el Despacho Oval, Trump afirmó que siempre revisa cada posición y que este caso es una entre muchas materias bajo análisis.
La eventual revisión aparece en medio de versiones que apuntan a una posible presión sobre Reino Unido para aumentar sus compromisos de gasto militar.
El tema vuelve a tocar una zona sensible para Argentina y Reino Unido, países que mantienen una disputa histórica por el territorio desde antes de la guerra de 1982.
Ese conflicto dejó 649 argentinos, 255 británicos y tres isleños fallecidos, y marcó por décadas la relación diplomática entre Buenos Aires y Londres.
Aunque el Departamento de Estado había reiterado meses atrás que la postura estadounidense seguía siendo neutral, las declaraciones de Trump reabren el debate sobre el rol de Washington en una disputa de alto valor político y simbólico.


