El Niño anticipa una primavera húmeda y un verano con altas temperaturas en Chile

Un especialista advierte riesgos para la agricultura por hongos, granizos, heladas tardías y máximas de hasta 39 grados.

La primavera y el verano podrían venir con condiciones distintas a las habituales en Chile por la influencia de El Niño.

El agroclimatólogo Patricio González Colville proyecta que el país seguirá enfrentando condiciones climáticas extremas.

Para la primavera, el escenario esperado combina calor, lluvias y humedad.

Ese ambiente podría complicar a la fruticultura por la aparición de enfermedades fungosas.

El especialista también advierte riesgo de granizos y heladas tardías, especialmente durante septiembre.

Ese periodo coincide con etapas de floración de cultivos como cerezas, manzanas, peras, uvas y avellanos.

Durante el verano, en tanto, podrían registrarse máximas de 38 a 39 grados durante algunos días.

El antecedente más cercano es el verano de 2024, cuando un evento El Niño fuerte favoreció temperaturas extremas en la zona central-sur.

En esa temporada hubo registros cercanos o superiores a 40 grados en sectores como Til-Til, Marchigüe, Los Ángeles y Traiguén.

González Colville planteó que estos eventos muestran una alteración de los patrones climáticos y obligan a reforzar la preparación de ciudades y sectores productivos.

El experto también aclaró que las lluvias asociadas a El Niño no significan el fin de la megasequía que afecta a Chile desde 2007.

Según su análisis, el fenómeno puede interrumpir temporalmente el déficit con lluvias intensas de corto plazo.

Sin embargo, una vez terminado un evento intenso o muy fuerte, el país podría volver a un ciclo deficitario de lluvias hacia 2028 o 2029.

El investigador llamó a prepararse con inversión en infraestructura y gobernanza hídrica para enfrentar ese escenario.

También recordó que este año aún hay déficits de precipitación en ciudades como Santiago, Chillán y Puerto Montt.
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