Megarreforma proyecta tres motores de empleo para la próxima década

El Gobierno estima que la baja de impuestos, la invariabilidad tributaria y el crédito a exportadores de servicios podrían empujar nuevas contrataciones.

El Gobierno proyecta que la ley de Reconstrucción podría transformarse en uno de los principales motores de empleo durante la próxima década, en medio de un escenario laboral debilitado.

El análisis oficial se da en un contexto marcado por un desempleo nacional de 9,4% en julio y un crecimiento de la ocupación de apenas 1% durante 2025.

La megarreforma contempla tres cambios centrales: la rebaja del Impuesto de Primera Categoría desde 27% a 23%, un régimen de invariabilidad tributaria para grandes inversiones y un crédito para empresas exportadoras de servicios basados en conocimiento.

La rebaja del impuesto corporativo aparece como la medida con mayor potencial de generación de empleo. De acuerdo con las estimaciones del Ejecutivo, podría traducirse en entre 30.500 y 68.700 puestos hacia el término del actual período presidencial.

En un horizonte más largo, el efecto pleno se alcanzaría hacia 2038, con una estimación de entre 97.700 y 219.800 empleos.

La invariabilidad tributaria para proyectos sobre 50 millones de dólares apunta especialmente a inversiones mineras y podría generar entre 7.000 y 15.600 empleos por año hacia 2037.

El crédito a la exportación de servicios del conocimiento, enfocado en empresas regionales, se asociaría a entre 9.400 y 21.100 empleos en un plazo de diez años.

A estas medidas se suman planes de corto plazo, como Modo Empleo y el programa de infraestructura pública, que en conjunto explican gran parte de los cerca de 385 mil empleos comprometidos por el Ejecutivo.

La apuesta oficial es que las medidas tributarias sostengan la creación de empleo privado más allá del actual gobierno, mientras los planes públicos buscan activar contrataciones en el corto plazo.
Scroll al inicio