
Las Diablas debutarán este sábado en el Mundial de hockey césped ante Países Bajos, la selección local y número uno del planeta.
En la previa, Denise Rojas, una de las referentes históricas del equipo chileno, anticipó el desafío y recordó la emoción de disputar una cita planetaria con la selección.
La defensa de 31 años ya suma 214 partidos internacionales y fue parte del primer Mundial de Las Diablas, donde anotó frente a Países Bajos e Irlanda.
De las 20 jugadoras que estuvieron en la Copa del Mundo anterior, 13 repetirán presencia, mientras que siete vivirán por primera vez la experiencia mundialista.
Rojas sostuvo que enfrentar al país anfitrión representa un desafío enorme, pero también una oportunidad para demostrar la identidad que ha construido el equipo chileno.
La jugadora destacó que la presión de competir ante rivales de elite puede transformarse en una herramienta positiva para el rendimiento deportivo.
Sin embargo, también entregó un diagnóstico crítico sobre la realidad del hockey chileno y remarcó que, pese a los avances, todavía falta un salto mayor hacia la profesionalización.
La seleccionada explicó que muchas jugadoras deben compatibilizar entrenamientos de alto rendimiento con trabajos y estudios, lo que genera una carga adicional en su preparación.
A su juicio, el apoyo debe mejorar en áreas como horarios laborales, salud, recuperación, kinesiología y condiciones que permitan desarrollar una carrera deportiva al máximo nivel.
Pese a ese escenario, Rojas subrayó que Las Diablas mantienen una identidad fuerte, marcada por la pasión, el compromiso y la forma en que representan a Chile en cada torneo internacional.
En la previa, Denise Rojas, una de las referentes históricas del equipo chileno, anticipó el desafío y recordó la emoción de disputar una cita planetaria con la selección.
La defensa de 31 años ya suma 214 partidos internacionales y fue parte del primer Mundial de Las Diablas, donde anotó frente a Países Bajos e Irlanda.
De las 20 jugadoras que estuvieron en la Copa del Mundo anterior, 13 repetirán presencia, mientras que siete vivirán por primera vez la experiencia mundialista.
Rojas sostuvo que enfrentar al país anfitrión representa un desafío enorme, pero también una oportunidad para demostrar la identidad que ha construido el equipo chileno.
La jugadora destacó que la presión de competir ante rivales de elite puede transformarse en una herramienta positiva para el rendimiento deportivo.
Sin embargo, también entregó un diagnóstico crítico sobre la realidad del hockey chileno y remarcó que, pese a los avances, todavía falta un salto mayor hacia la profesionalización.
La seleccionada explicó que muchas jugadoras deben compatibilizar entrenamientos de alto rendimiento con trabajos y estudios, lo que genera una carga adicional en su preparación.
A su juicio, el apoyo debe mejorar en áreas como horarios laborales, salud, recuperación, kinesiología y condiciones que permitan desarrollar una carrera deportiva al máximo nivel.
Pese a ese escenario, Rojas subrayó que Las Diablas mantienen una identidad fuerte, marcada por la pasión, el compromiso y la forma en que representan a Chile en cada torneo internacional.


