
Las intensas lluvias, inundaciones y daños que dejó el reciente sistema frontal en la zona centro-norte reabrieron la pregunta sobre cuánto influye el cambio climático en los eventos extremos.
La respuesta científica no es automática. Los expertos advierten que no se puede atribuir un evento específico al cambio climático sin estudios especializados de atribución.
Sin embargo, también existe un amplio consenso en que el calentamiento global provocado por la actividad humana está modificando las condiciones atmosféricas y aumentando la probabilidad e intensidad de ciertos fenómenos extremos.
De acuerdo con BioBioChile, organismos como la ONU, la NASA y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático han reunido evidencia consistente durante décadas.
Esa evidencia apunta a que el planeta se está calentando a un ritmo sin precedentes debido principalmente a las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el ser humano.
La académica Rosa Zamora, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, explicó que el sistema frontal reciente respondió a una combinación de factores, entre ellos El Niño, bloqueo atmosférico y un río atmosférico de alta categoría.
En Coquimbo, por ejemplo, se acumularon entre 150 y 280 milímetros de lluvia en pocos días, cifras que en algunos sectores duplicaron prácticamente todo lo registrado durante 2025.
Desde la mirada climática, una atmósfera más cálida puede almacenar más vapor de agua, lo que eleva el potencial de precipitaciones extremas cuando coinciden las condiciones meteorológicas adecuadas.
La investigadora Eugenia Gayo, de la Universidad de Chile y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, sostuvo que la evidencia proviene de múltiples señales simultáneas.
Entre ellas están el aumento de la temperatura del aire y del océano, el retroceso de glaciares, el alza del nivel del mar y la acumulación de calor en los océanos.
Gayo precisó que, cuando los modelos consideran solo factores naturales, no logran explicar el calentamiento observado; pero al incorporar las emisiones humanas, sí se reproduce su magnitud y distribución.
La discusión científica, según la especialista, ya no está centrada en si los seres humanos están calentando el planeta, sino en cuánto cambiará el clima, cómo variarán los eventos extremos y qué medidas permitirán reducir impactos.
La respuesta científica no es automática. Los expertos advierten que no se puede atribuir un evento específico al cambio climático sin estudios especializados de atribución.
Sin embargo, también existe un amplio consenso en que el calentamiento global provocado por la actividad humana está modificando las condiciones atmosféricas y aumentando la probabilidad e intensidad de ciertos fenómenos extremos.
De acuerdo con BioBioChile, organismos como la ONU, la NASA y el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático han reunido evidencia consistente durante décadas.
Esa evidencia apunta a que el planeta se está calentando a un ritmo sin precedentes debido principalmente a las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por el ser humano.
La académica Rosa Zamora, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, explicó que el sistema frontal reciente respondió a una combinación de factores, entre ellos El Niño, bloqueo atmosférico y un río atmosférico de alta categoría.
En Coquimbo, por ejemplo, se acumularon entre 150 y 280 milímetros de lluvia en pocos días, cifras que en algunos sectores duplicaron prácticamente todo lo registrado durante 2025.
Desde la mirada climática, una atmósfera más cálida puede almacenar más vapor de agua, lo que eleva el potencial de precipitaciones extremas cuando coinciden las condiciones meteorológicas adecuadas.
La investigadora Eugenia Gayo, de la Universidad de Chile y del Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, sostuvo que la evidencia proviene de múltiples señales simultáneas.
Entre ellas están el aumento de la temperatura del aire y del océano, el retroceso de glaciares, el alza del nivel del mar y la acumulación de calor en los océanos.
Gayo precisó que, cuando los modelos consideran solo factores naturales, no logran explicar el calentamiento observado; pero al incorporar las emisiones humanas, sí se reproduce su magnitud y distribución.
La discusión científica, según la especialista, ya no está centrada en si los seres humanos están calentando el planeta, sino en cuánto cambiará el clima, cómo variarán los eventos extremos y qué medidas permitirán reducir impactos.


