
Estados Unidos interrumpió casi 14 días consecutivos de bombardeos contra Irán, mientras el presidente Donald Trump evalúa una salida diplomática a la reescalada del conflicto.
Según informó Emol, medios estadounidenses e israelíes reportaron que Trump ordenó a las Fuerzas Armadas no ejecutar nuevos ataques durante el viernes.
La decisión habría buscado dar mayor espacio a la diplomacia, en medio de conversaciones con la República Islámica para intentar alcanzar un acuerdo.
De acuerdo con Axios, la orden fue adoptada tras casi dos semanas de agresiones diarias contra objetivos iraníes.
Un funcionario israelí citado por la radiodifusora KAN aseguró que Israel esperaba un poderoso bombardeo estadounidense durante la noche, pero que la operación fue postergada.
Desde Irán, el ministro de Sanidad, Hossein Kermanpour, señaló en redes sociales que no se registraron ataques durante la última noche.
La pausa ocurre después de una fuerte escalada entre Washington y Teherán, que se reintensificó tras el fin del memorando de entendimiento firmado en junio para detener las agresiones.
Trump se reunió el viernes en la Casa Blanca con sus principales asesores mientras evaluaba un eventual ataque masivo, aunque también insistió en que se mantienen las conversaciones con Irán.
La tensión ha tenido efectos internacionales: durante la semana, el precio del petróleo se acercó a los 100 dólares por barril, su mayor nivel desde mayo.
Pese a las señales de distensión, autoridades iraníes advirtieron que sus ataques contra intereses estadounidenses continuarán hasta la rendición total del enemigo.
Según informó Emol, medios estadounidenses e israelíes reportaron que Trump ordenó a las Fuerzas Armadas no ejecutar nuevos ataques durante el viernes.
La decisión habría buscado dar mayor espacio a la diplomacia, en medio de conversaciones con la República Islámica para intentar alcanzar un acuerdo.
De acuerdo con Axios, la orden fue adoptada tras casi dos semanas de agresiones diarias contra objetivos iraníes.
Un funcionario israelí citado por la radiodifusora KAN aseguró que Israel esperaba un poderoso bombardeo estadounidense durante la noche, pero que la operación fue postergada.
Desde Irán, el ministro de Sanidad, Hossein Kermanpour, señaló en redes sociales que no se registraron ataques durante la última noche.
La pausa ocurre después de una fuerte escalada entre Washington y Teherán, que se reintensificó tras el fin del memorando de entendimiento firmado en junio para detener las agresiones.
Trump se reunió el viernes en la Casa Blanca con sus principales asesores mientras evaluaba un eventual ataque masivo, aunque también insistió en que se mantienen las conversaciones con Irán.
La tensión ha tenido efectos internacionales: durante la semana, el precio del petróleo se acercó a los 100 dólares por barril, su mayor nivel desde mayo.
Pese a las señales de distensión, autoridades iraníes advirtieron que sus ataques contra intereses estadounidenses continuarán hasta la rendición total del enemigo.


