
La tensión en Medio Oriente volvió a presionar a los mercados internacionales durante este jueves.
El petróleo registró un fuerte salto y quedó cerca de la barrera de los US$100 por barril.
El crudo Brent, referencia para Europa, subió 4,44% y llegó a US$98,25 por barril.
En paralelo, el WTI estadounidense para entrega en septiembre avanzó 4,08%, hasta los US$90,37.
El repunte se produjo en medio de una nueva escalada entre Irán y Estados Unidos.
Teherán aseguró que mantendrá sus ataques mientras continúen las ofensivas estadounidenses contra infraestructura y zonas costeras del país.
La tensión aumentó luego de que el Comando Central de Estados Unidos informara una nueva jornada de bombardeos contra instalaciones militares iraníes.
Según el organismo, el objetivo fue debilitar la capacidad de Irán para amenazar a buques civiles y comerciales que transitan por aguas regionales.
A esto se sumaron nuevas advertencias del presidente Donald Trump contra Irán por eventuales ataques a embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
El canciller iraní Abás Araqchi respondió que la doctrina de defensa de su país es clara y opera bajo el principio de ojo por ojo.
El escenario se volvió más complejo con la incorporación de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, al conflicto.
El grupo reivindicó ataques contra dos petroleros saudíes tras anunciar un bloqueo a puertos del reino.
La situación elevó las preocupaciones sobre la seguridad del transporte de hidrocarburos en el mar Rojo y el estrecho de Ormuz.
La incertidumbre también golpeó a las bolsas europeas. París retrocedía 0,83%, Fráncfort caía 0,66%, Londres cedía 0,27% y Milán bajaba 1,32%.
El petróleo registró un fuerte salto y quedó cerca de la barrera de los US$100 por barril.
El crudo Brent, referencia para Europa, subió 4,44% y llegó a US$98,25 por barril.
En paralelo, el WTI estadounidense para entrega en septiembre avanzó 4,08%, hasta los US$90,37.
El repunte se produjo en medio de una nueva escalada entre Irán y Estados Unidos.
Teherán aseguró que mantendrá sus ataques mientras continúen las ofensivas estadounidenses contra infraestructura y zonas costeras del país.
La tensión aumentó luego de que el Comando Central de Estados Unidos informara una nueva jornada de bombardeos contra instalaciones militares iraníes.
Según el organismo, el objetivo fue debilitar la capacidad de Irán para amenazar a buques civiles y comerciales que transitan por aguas regionales.
A esto se sumaron nuevas advertencias del presidente Donald Trump contra Irán por eventuales ataques a embarcaciones en el estrecho de Ormuz.
El canciller iraní Abás Araqchi respondió que la doctrina de defensa de su país es clara y opera bajo el principio de ojo por ojo.
El escenario se volvió más complejo con la incorporación de los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán, al conflicto.
El grupo reivindicó ataques contra dos petroleros saudíes tras anunciar un bloqueo a puertos del reino.
La situación elevó las preocupaciones sobre la seguridad del transporte de hidrocarburos en el mar Rojo y el estrecho de Ormuz.
La incertidumbre también golpeó a las bolsas europeas. París retrocedía 0,83%, Fráncfort caía 0,66%, Londres cedía 0,27% y Milán bajaba 1,32%.


