
Los daños provocados por el sistema frontal comienzan a cuantificarse en distintos sectores económicos del país.
Mientras continúan las labores de emergencia entre Atacama y La Araucanía, gremios agrícolas, comerciales y mineros advierten pérdidas relevantes.
Un catastro elaborado por la consultora Colliers estimó que los daños asociados a los temporales alcanzan cerca de 400 millones de dólares.
La cifra está muy por sobre los 150 millones de dólares calculados inicialmente.
El reporte puso especial atención en el impacto al agro, con superficies sembradas de trigo, avena y cebada afectadas por inundaciones prolongadas entre Atacama y Biobío.
En Atacama y Coquimbo también se registran daños en infraestructura de riego, equipos, casetas, instalaciones eléctricas, tranques y canales por crecidas de ríos, esteros y quebradas.
El Ministerio de Agricultura informó que el catastro preliminar registra 621 productores agrícolas afectados.
De ellos, 595 son usuarios de INDAP y 26 no pertenecen a ese programa, principalmente en Maule, La Araucanía, Biobío, Región Metropolitana y O’Higgins.
Entre los daños predominan afectaciones a invernaderos, galpones, techumbres, cultivos, colmenas, infraestructura ganadera y conectividad rural.
Respecto a los precios de frutas y verduras, la autoridad afirmó que hasta ahora no se observan alteraciones relevantes y llamó a mantener la tranquilidad.
Sin embargo, reconoció que eventuales daños en sectores hortícolas podrían repercutir en la oferta dentro de dos a cuatro semanas.
La Sociedad Nacional de Agricultura coincidió en que no se ven alzas generalizadas por ahora, aunque advirtió que problemas de acceso o distribución podrían generar variaciones puntuales y transitorias.
La Cámara Nacional de Comercio calculó que las pérdidas del comercio minorista podrían llegar a entre 20 y 25 millones de dólares al considerar las comunas más afectadas.
Los rubros más golpeados incluyen almacenes, panaderías, restaurantes, cafeterías, farmacias independientes y pequeños comercios.
La pequeña minería también alertó dificultades. Sonami pidió un plan extraordinario de apoyo para productores de Atacama, Coquimbo y Valparaíso afectados por daños y paralización de faenas.
Mientras continúan las labores de emergencia entre Atacama y La Araucanía, gremios agrícolas, comerciales y mineros advierten pérdidas relevantes.
Un catastro elaborado por la consultora Colliers estimó que los daños asociados a los temporales alcanzan cerca de 400 millones de dólares.
La cifra está muy por sobre los 150 millones de dólares calculados inicialmente.
El reporte puso especial atención en el impacto al agro, con superficies sembradas de trigo, avena y cebada afectadas por inundaciones prolongadas entre Atacama y Biobío.
En Atacama y Coquimbo también se registran daños en infraestructura de riego, equipos, casetas, instalaciones eléctricas, tranques y canales por crecidas de ríos, esteros y quebradas.
El Ministerio de Agricultura informó que el catastro preliminar registra 621 productores agrícolas afectados.
De ellos, 595 son usuarios de INDAP y 26 no pertenecen a ese programa, principalmente en Maule, La Araucanía, Biobío, Región Metropolitana y O’Higgins.
Entre los daños predominan afectaciones a invernaderos, galpones, techumbres, cultivos, colmenas, infraestructura ganadera y conectividad rural.
Respecto a los precios de frutas y verduras, la autoridad afirmó que hasta ahora no se observan alteraciones relevantes y llamó a mantener la tranquilidad.
Sin embargo, reconoció que eventuales daños en sectores hortícolas podrían repercutir en la oferta dentro de dos a cuatro semanas.
La Sociedad Nacional de Agricultura coincidió en que no se ven alzas generalizadas por ahora, aunque advirtió que problemas de acceso o distribución podrían generar variaciones puntuales y transitorias.
La Cámara Nacional de Comercio calculó que las pérdidas del comercio minorista podrían llegar a entre 20 y 25 millones de dólares al considerar las comunas más afectadas.
Los rubros más golpeados incluyen almacenes, panaderías, restaurantes, cafeterías, farmacias independientes y pequeños comercios.
La pequeña minería también alertó dificultades. Sonami pidió un plan extraordinario de apoyo para productores de Atacama, Coquimbo y Valparaíso afectados por daños y paralización de faenas.


