
La expulsión de Breel Embolo en el duelo entre Suiza y Argentina por los cuartos de final del Mundial 2026 estuvo marcada por un cambio reciente en el protocolo VAR.
El delantero suizo vio la tarjeta roja a los 72 minutos, en una jugada que inicialmente había sido cobrada como falta de Leandro Paredes.
En primera instancia, el árbitro amonestó al volante argentino, pero la revisión del VAR permitió revertir la decisión.
Tras revisar la acción, el juez retiró la tarjeta amarilla a Paredes y sancionó a Embolo, quien ya estaba condicionado y terminó expulsado.
De acuerdo con Marca, la decisión fue posible por una ampliación de facultades del VAR aprobada antes del Mundial mediante la Circular Nº 32 del 31 de marzo.
La modificación amplió el concepto de revisión por confusión de identidad, permitiendo intervenir cuando el árbitro amonesta o expulsa al jugador equivocado de cualquiera de los dos equipos.
Antes, la regla estaba enfocada principalmente en situaciones donde el juez confundía a futbolistas del mismo equipo y sancionaba a uno que no había cometido la infracción.
La norma ya había sido aplicada en el torneo, pero en este caso derivó en una consecuencia mayor: la expulsión de un rival de Argentina.
En fase de grupos, una situación similar ocurrió en el partido entre Estados Unidos y Paraguay, cuando el VAR permitió cambiar una tarjeta tras detectar un engaño.
La jugada generó debate en Suiza y fue cuestionada por el cuerpo técnico helvético, que calificó la regla como inaceptable.
El delantero suizo vio la tarjeta roja a los 72 minutos, en una jugada que inicialmente había sido cobrada como falta de Leandro Paredes.
En primera instancia, el árbitro amonestó al volante argentino, pero la revisión del VAR permitió revertir la decisión.
Tras revisar la acción, el juez retiró la tarjeta amarilla a Paredes y sancionó a Embolo, quien ya estaba condicionado y terminó expulsado.
De acuerdo con Marca, la decisión fue posible por una ampliación de facultades del VAR aprobada antes del Mundial mediante la Circular Nº 32 del 31 de marzo.
La modificación amplió el concepto de revisión por confusión de identidad, permitiendo intervenir cuando el árbitro amonesta o expulsa al jugador equivocado de cualquiera de los dos equipos.
Antes, la regla estaba enfocada principalmente en situaciones donde el juez confundía a futbolistas del mismo equipo y sancionaba a uno que no había cometido la infracción.
La norma ya había sido aplicada en el torneo, pero en este caso derivó en una consecuencia mayor: la expulsión de un rival de Argentina.
En fase de grupos, una situación similar ocurrió en el partido entre Estados Unidos y Paraguay, cuando el VAR permitió cambiar una tarjeta tras detectar un engaño.
La jugada generó debate en Suiza y fue cuestionada por el cuerpo técnico helvético, que calificó la regla como inaceptable.


