
El pisco peruano alcanzó en 2025 su mayor nivel de exportaciones hasta la fecha, con ventas internacionales por US$9,5 millones, una cifra que vuelve a poner presión sobre la industria chilena.
De acuerdo con datos de la Asociación de Exportadores del Perú, el monto representa un alza de 12% frente a 2024, cuando los envíos llegaron a cerca de US$8,5 millones.
El crecimiento también se reflejó en volumen, con más de 1,6 millones de kilos exportados durante el año pasado, consolidando una estrategia de expansión hacia distintos mercados.
Estados Unidos fue el principal destino del pisco peruano, concentrando el 41% de las compras, seguido por España, Países Bajos, Japón, Bélgica, Francia y Reino Unido.
El contraste aparece en Chile, donde las exportaciones de pisco registraron una caída de 34,5% durante el primer cuatrimestre de 2026, según cifras del Ministerio de Agricultura y ProChile.
La industria chilena reúne a más de 2.800 productores de uva pisquera y mantiene su foco en las regiones de Atacama y Coquimbo, donde la actividad tiene un fuerte peso cultural y económico.
Tanto en Chile como en Perú, el desafío inmediato está en fortalecer la denominación de origen, abrir nuevos mercados y defender el posicionamiento internacional de una bebida marcada por la competencia histórica entre ambos países.
De acuerdo con datos de la Asociación de Exportadores del Perú, el monto representa un alza de 12% frente a 2024, cuando los envíos llegaron a cerca de US$8,5 millones.
El crecimiento también se reflejó en volumen, con más de 1,6 millones de kilos exportados durante el año pasado, consolidando una estrategia de expansión hacia distintos mercados.
Estados Unidos fue el principal destino del pisco peruano, concentrando el 41% de las compras, seguido por España, Países Bajos, Japón, Bélgica, Francia y Reino Unido.
El contraste aparece en Chile, donde las exportaciones de pisco registraron una caída de 34,5% durante el primer cuatrimestre de 2026, según cifras del Ministerio de Agricultura y ProChile.
La industria chilena reúne a más de 2.800 productores de uva pisquera y mantiene su foco en las regiones de Atacama y Coquimbo, donde la actividad tiene un fuerte peso cultural y económico.
Tanto en Chile como en Perú, el desafío inmediato está en fortalecer la denominación de origen, abrir nuevos mercados y defender el posicionamiento internacional de una bebida marcada por la competencia histórica entre ambos países.


